¡Maestro!
En México es día del Maestro, ergo, SOLISMANIA festeja a todo aquél selecto maestro-profesor lector que se pase por este rincón de la güeb. Gracias mil por ser y por estar cada día ejerciendo su oficio... su vocación.Javier Solís seguro que tuvo sus grandes maestros y seguro que dio fe de la labor de todo buen maestro. En particular, se me ocurre, fuente de sabiduría e inspiración habrán sido aquellos compositores que en vida vieron en Javier un instrumento idóneo para llevar a buen fin (o más bien, eternizar) sus composiciones, e.g., Rafael Carrión con Amigo organillero y Víctor Cordero con El loco. A ellos también felicidades, a esos maestros musicales-compositores que ejercen también, a su manera, la docencia. Enseñanza que uno, simple mortal, termina también por disfrutar y agradecer, y verse enriquecido. ¡Qué va!Sea pues, abrazos muchos a los maestros en su día. Por aquí nos vemos y leemos.