4 Años 4

Y cual celebración, queda formalmente inaugurada la nueva versión de la SOLISMANÍA, publicando ahora en la plataforma de posterous (y manteniendo su dominio: solismania.net).

Son ya cuatro años de estar dándole —mal que bien— a la tecla y hacer de la internet un rincón más para la voz de Javier. Ojalá que guste al preciado lector este nuevo espacio.

Por el momento, además de la imagen, las novedades son: el mejor orden de las notas (vía "tags"); la actualización de sus correspondientes ligas (a videos o páginas web), así como el audio incluído en algunas de ellas (por ejemplo, todas aquellas con el tag "audios").

El paseo, pues, espero sea mucho más placentero. Bienvenidos.

De 100

Acaso como un tequila añejo y así de bueno, hay en el repertorio javierista un puñado de interpretaciones que hoy día, su contenido, alcanza ya el centenario. Canciones que vieron la luz hace ya cien años y que Javier tomó en cuenta para el enriquecimiento tanto de su propio acervo musical como el de la tierra que las engendró. O mejor dicho, para honor de sus creadores.

Por supuesto, la mayoría de ellas se clasifica como valses, toda vez que fue precisamente en las postrimerías del siglo XIX y primera década del pasado cuando tal género musical ocupa el primer lugar de popularidad y motiva plumas y partituras varias de una pléyade de compositores. Ahora bien, fácil no es señalar la fecha precisa en que las obras se registraron y entonces calcular exactamente la longevidad de su alcance musical, empero, lo cierto es que en este 2010 tienen ya los tres dígitos de edad. Solís, lo dicho, las graba a poco más de 50 años de existencia en la memoria musical de entonces, y deja así una muestra más (y mejor) de la belleza inmortal de tales composiciones. Es decir, la verdad sea dicha, Javier supera en mucho a los que le precedieron (incluyendo, por ejemplo, a Infante y su Dios nunca muere) y a los que le siguieron.

Dicho lo anterior, sirva este espacio para enlistar a las más viejas canciones que Javier grabó y que en este especial año (de centenarios y bicentenarios) se han de recordar de forma especial. Ojo, no todas son valses, hay dos que más bien son semilla de lo que será en mucho la gran producción mexicana durante tres cuartos del s.XX, es decir, la canción ranchera. Sea pues.

Encabeza la lista (cuya base es una muy sencilla variable: año de nacimiento del autor) el "himno oaxaqueño" Dios nunca muere, fechado en 1868, del maestro Macedonio Alcalá [1831-1869], letra de Cipriano José Cruz; sigue Recuerdo de Alberto M. Alvarado [1864-1939] y el selecto Club Verde, fechado en 1901, de Rodolfo Campodónico [1868-1929]. Después, Viva mi desgracia de Francisco Cárdenas Larios [1872-1945] y la todavía muy viva Alejandra, fechada en 1907, de Enrique Mora [1876-1913]. Cuando escuches este vals de Ángel J. Garrido [1880-1924] cierra esa primer tanda de valses y se hace un espacio (paréntesis si se quiere) para La Malagueña de Elpidio Ramírez Burgos [1882-1960] que, se sabe, Javier interpretó y dejó apenas constancia en película con una participación especial junto a Los Calavera.

Parte ya de la etapa histórica revolucionaria la lista continúa con la entonces exitosa Ojos de juventud de Arturo Tolentino [1888-1954] y la siempre excelsa Morir por tu amor de Belisario de Jesús García [1892-1952], finalizando con, aquí la segunda excepción a los valses, El adiós del soldado de autoría anónima.

La lista concluye ahí por una razón muy sencilla: el siguiente compositor es Francisco Moure Holguín [1897-1964] cuyo vals Julia está fechado en 1924, luego tal obra tiene "apenas" 85 años por lo que queda fuera de la selección. Cierto, Morir por tu amor podría también quedar fuera, mas 5 años de diferencia entre la edad de los respectivos compositores me parecen razón prudente para asumir que quizá con 18 años Belisario haya dado a luz a su Morir. También, estoy dejando fuera de la lista a los restantes 3 valses grabados por Solís: Por ti aprendí a querer de Lorenzo Barcelata [1898-1943], Noche azul de Carlos Espinosa de los Monteros [1902-1972] y Mañana de Victoria Eugenia Sepúlveda [¿?].

Así, herencia invaluable son estas canciones no sólo por su ya inmortal contenido sino también por haber quedado en boca de Javier y su arte. Son estas joyas, su interpretación, la debida reverencia de Solís a aquella música que en este año reafirma plenitud (ello afirmado sin empacho) con unos merecidos ya 100 años de vida. Lo más, Javier con su canto las revistió de particular elegancia e insufló en ellas la serenidad necesaria para que hoy día puedan ser escuchadas sin dejos de arcaísmo. En corto, la inigualable voz de Javier es, en este centenario, el mejor medio para seguir brindándoles un espacio por demás vivo. Un Javier Solís no de 10 sino de 100, ¡qué va!

Por aquí nos vemos y leemos.

Las lunas de Javier

Seis son las canciones donde Solís alcanza la luna. Ésa que hoy hace 40 años fue caminada por el hombre en los pies de Armstrong y Aldrin. Solís hizo lo propio, caminó en cada una de sus cuatro letras y, ya les digo, seis veces alunizó. Lo hizo de varias maneras: alegre, taurino, bohemio, poeta, matemático y, por supuesto, netamente ranchero. Seis son pues los compositores que en voz de Solís pudieron obtener esa claridad que la luna les, y nos, suele brindar e hipnotizar. Es decir, una combinación perfecta: la inspiración, la luna y la voz.

Tomando los años en que las respectivas grabaciones salieron al mercado, ésta es la particular ruta de Javier en su viaje a la luna, a sus lunas:
i) Al claro de luna se incluye en el disco «Llorarás, llorarás» (1959), su versión original es en italiano (Al chiar di luna, de Rossi Testa) y Solís se encarga (con la ayuda de Mario Molina Montes, quien da la letra en español) de reconcebir aquella primera versión de Bob Azzam, llegando a una donde entre las cuerdas de los mariachis y coros femeninos, la complicidad requerida (de la "novia del ancho mar") es hecha patente bajo la claridad de aquella entrañable voz media;
ii) Luis Demetrio, por su parte, escribe Tres Lunas y se incluye en el disco «Javier Solís con acompañamiento de mariachi DCA180» (1960), un conteo preciso de los menesteres del abandono y del malquerer, e incluso del fatídico final que le espera a aquella a quien Solís, por honor, dulcemente mataría;
iii) Luna, luna es literalmente un poema doble, primero por la pluma de Agustín Lara y segundo por el canto de Javier, una historia de amor cadenciosa incluída en el disco «JS interpreta a Lara» (1963), y que, sí, nos hace soñar y logra doblemente hacer brillar a aquella nuestra esfera de papel;
iv) tres años después (y a tres del Apollo 11), Luz de Luna se incluye en «Y todavía te quiero» (1966), Álvaro Carrillo y Javier Solís hacen mancuerna como pocas, y en la playa de la farra y del dolor brindan a la bohemia una razón "plenilunada", azul como ninguna;
v) también en el mismo año se graba el disco «Vida de bohemio» (1966) en el que Solís parte plaza con La luna y el toro, de A. Sarmiento y C. Castellanos, enamorando al astado y peinando con elegancia y porte cada nota de ese musical coqueteo taurino, despliega su capote lentamente y alarga pases sin premura y con total arte;
vi) José Alfredo Jiménez concluye esta odisea con su Serenata sin luna (editada en 1974 en «Dos ídolos que se fueron»), dejando a Javier la tarea de mostrarse sin más luz que la emanada de su garganta, la protagonista no es ya la luna sino la serenata misma, ese canto al amor que un hombre procura dar con o sin lindos cielos, y Solís lo hace y nos canta y se nos entrega, y encuentra el modo preciso para decirnos con pasión que es un esclavo (y amo) de la canción.

Hoy día hace 40 años el hombre se mostró amo y esclavo del Universo, la Luna fue su fin y medio... acaso como Solís y sus lunas. ¡Qué va!

Por aquí nos vemos y leemos.

A Tres Años... ¡Qué va!

Seguro no tienes mucho que decir u opinar —acaso otras tareas e ideas te entretienen— pero hete ahí que estás líneas se siguen leyendo y otras se siguen escribiendo. Es decir, otros más siguen haciendo aunque tú no. Ahí está JKceres y su excelsa página, o Juloenri y sus destellos, allá los distintos club donde mensaje tras mensaje un grupo de desconocidos conocedores parten y departen, acá esas visitas que día a día llegan, acaso sin querer, y se van, queriendo, con un poco más de lo mucho de Solís. Son los de siempre, pensarás, pero tu mayor deseo es que sean nuevos, los de apenas, los que van llegando. Y, mira tú, que sí puedes tener razón, que aquello que empezó con una idea y que poco a poco fuiste materializando, se cristaliza en detalles como una mención, inmerecida, de algunos. Es decir, que con todo y tus ausencias hay aquellos que además de leerte te nombran. Te dicen que gracias, que sigas compartiendo. Vaya, que no está tan mal.

Entonces sí, taimado, mucho tienes que decir (aun con una simple y sencilla palabra bastará como principio). No hay opción; sobre todo después de leer y ver a gente joven como MASOLIS4U. Éso es lo que querías y quieres. Que en este canal de comunicación, en esta telaraña informática, haya un hilo nítido donde Javier Solís haga lo que mejor supo hacer: cantar y encantar; y que nosotros, tú incluído, guardes silencio para escucharle, o bien hables de su canto, de la música de su voz.

No eres tú, ya lo ves, el que cuentas, son ellos, los selectos lectores —hacedores de la SOLISMANÍA— los que con su paciente lectura y cordial visita dan vida a este espacio. Tú podrás escribir de vez en vez: ellos escuchan a Javier una vez y otra vez. No queda sino decirlo en una sencilla y simple palabra: gracias.

Feliz 2008


Selectísimos lectores, sirva esta postal (creación del buen Luis B. D.: ¡gracias mil!) para desearles lo más y mejor en este 2008. Sigan visitando este rincón, dejen sus comentarios (que son parte importantísima del blog) y, por supuesto, súbanle a esa radio/ipod/grabadora/etc. y sigan disfrutando al buen Solís. ¡Qué va!

¡Maestro!

En México es día del Maestro, ergo, SOLISMANIA festeja a todo aquél selecto maestro-profesor lector que se pase por este rincón de la güeb. Gracias mil por ser y por estar cada día ejerciendo su oficio... su vocación.

Javier Solís seguro que tuvo sus grandes maestros y seguro que dio fe de la labor de todo buen maestro. En particular, se me ocurre, fuente de sabiduría e inspiración habrán sido aquellos compositores que en vida vieron en Javier un instrumento idóneo para llevar a buen fin (o más bien, eternizar) sus composiciones, e.g., Rafael Carrión con Amigo organillero y Víctor Cordero con El loco. A ellos también felicidades, a esos maestros musicales-compositores que ejercen también, a su manera, la docencia. Enseñanza que uno, simple mortal, termina también por disfrutar y agradecer, y verse enriquecido. ¡Qué va!

Sea pues, abrazos muchos a los maestros en su día. Por aquí nos vemos y leemos.

Diez de mayo: ¡a toda madre!

Ayer, selectos lectores, por andar en mis madres y felicitando a mi pequeño grupo de madres, que es una madre pero a toda madre, no tuve la gentileza (qué poca madre) de felicitar a las madres lectoras de este blog. Mea culpa. Sin embargo, qué les cuento, que ayer 10 de mayo, día de la madre en México, la SOLISMANIA rompió su propio récord y registró el mayor número de visitantes. O sea, que un madral de gente nos visitó. ¡A toda madre! Quiero pensar (de vez en vez lo hago) que mucho fue por las mismísimas Mañanitas que hay en este espacio para que sean tocadas/escuchadas sin descanso. Es decir, que si yo no estuve para felicitar a las mamacitas, ahí está nuestro gran Javier, cante y encante, listo con Las Mañanitas. Ya saben, es cosa de navegar la página y encontrar recursos varios para hacer de la SOLISMANIA una forma de vida. Sí que sí.

En resumen, que ayer, hoy y siempre, ustedes, madres, son cada día. Benditas todas. ¡Qué va!

Por aquí nos vemos y leemos.

Sigamos pecando (San Valentín II)

Como no todo es miel sobre hojuelas en estos menesteres del amor, he aquí una segunda versión de San Valentín al puro estilo de Solís, Señor de Sombras. Que no se diga que no hay opciones. Sigamos pecando (Autor: Benito de Jesús) es una rolita, ya la escucharan, con un toque más bien pasional: «aunque nos cause llanto, es este amor prohibido nuestra felicidad». Aquí Solís también recita y creo que hasta eso le sale con un estilo muy particular. Así las cosas, todo enamorado puede tener su lugar y aquellos que gusten de andar jugando con fuego (en sus distintas versiones), pues creo que les puede venir bien este tema del boricua de Jesús (compositor prolífico y pilar del bolero).

Aquí la canción:

Sigamos Pecando by Javier Solís  

Mención aparte:

Hay un mundo imposible que nubla nuestras vidas;
hay un cielo de sombras que no nos deja luz;
y a pesar de tus cosas y a pesar de las mías,
por sobre todo el mundo, mi mundo serás tú.

Aunque todos se opongan, tú estarás en mi vida;
tú estarás en la espuma que en el mar va jugando;
estarás como estrella de mi eterna sonrisa,
y olvidándolo todo, seguiremos pecando...

Así, así recita Javier y tantos más que aman y pecan, pecan y aman. O sea, no queda sino dejarse querer y saber querer (y querer hacerlo).

Por aquí nos vemos y leemos. ¡Qué va!

Un año

Así es, selectos lectores, hemos alcanzado ya los 365 días de este espacio en la red de redes: el blog cumple un año. SOLISMANIA, el primer blog dedicado a Javier Solís, tiene ya doce meses de estar dando lata y de ser parte del esfuerzo para hacer escuchar al Rey del Bolero Ranchero, nuestro querido Javier.

Ha habido de todo un poco, ya me dirán ustedes, a pesar de la irregularidad de mis aportes, SOLISMANIA ha cobrado vida y es ya un lugar de visitas más o menos frecuentes pero siempre valiosas. Es decir, que hay ya de por medio particulares selectos lectores que han compartido más de una vez sus opiniones e ideas y han ayudado a hacer de este espacio uno cada vez mejor. A ellos todas mis gracias. Para ellos este primer año de la SOLISMANIA.

Luego, ¿qué sigue?, lo que se deje. Pero antes de ello, ya les decía yo, un poco platicaré de lo que ha pasado en este año. Mejoras, las más posibles, ya sea en las notas o en el formato del blog; se ha intentado que la SOLISMANIA exprese lo mejor posible qué es la música de Javier Solís. Así, les cuento, no he querido hacer de este espacio uno donde únicamente sea Javier el que abra la boca (para cantar), pues para ello están ya muchos audios y videos disponibles (tanto en sus hogares como en la radio e inclusive en otros sitios amigos güeb, que linkeados están en su respectiva sección de este blog); SOLISMANIA procura ser el espacio donde además de escuchar, se hable. Así lo he procurado y, gracias mil, muchos de ustedes también, selectísimos visitantes (ya no sólo lectores). La invitación sigue abierta y mi mejor deseo es que se den más y mejores años para la SOLISMANIA.

Entonces, sobre lo que seguirá, lo dicho, lo que se vaya dando según Javier nos siga (en)cantando. Así de simple. Ahora bien, en particular, SOLISMANIA.blogspot.com buscará tener eco en la red y ser leído también en inglés. Oh yes. Desde febrero 2007 (aquí a la vuelta) habrá una que otra nota en inglés en, ojo, el primer blog en inglés dedicado a Javier Solís: SOLISMANIA.wordpress.com Very simple! Abierto también estará y la idea será, como SOLISMANIA que es, lograr proyectar a más público posible lo que Javier Solís puede hacer sentir o pensar.

En fin, ya me estoy alargando, la cosa nomás era avisar y celebrar, celebrar y avisar. Los dejo con un video que circula ya en la red (en youtube.com) y que espero os guste; si bien no fue creado por su autor (javiersolistv) para este nuestro cumpleaños, a la SOLISMANIA le viene como anillo al dedo. Ya saben, por aquí nos vemos y leemos..

¡Qué va!

Preparativos

Estimados selectos lectores, heme aquí con una idea para el cumpleaños de la SOLISMANÍA. O sea, que ya será un año de tener a la SOLISMANÍA en la red de redes y eso merece una digna celebración, ¿que no? Pues sí. Entonces, eso, que hago un llamado para que entre todos celebremos a este espacio que es de todos y para todos los javieristas y solismaniacos de alma y corazón.

¿De qué se trata? Fácil: Ustedes selectos lectores simplemente tienen que echar a volar la imaginación y creatividad y crear algún grafico (fotografía, dibujo), audio o video que celebre a la SOLISMANÍA y, sobre todo, a nuestro querido Javier Solís. Después es cuestión de compartirlo; me lo pueden mandar al correo electrónico o bien subirlo a su propio espacio en la red y dejar aquí constancia del asunto. Claro, lo mejor es que sea éste el lugar donde todos podamos ver el producto final, ¿les late? Espero que sí.

¿Premio? Podemos pensar en algo. Acá su servidor tiene algunas ideas, pero dejen las aterrizo y las comparto. Por lo pronto, lo dicho: a por todo, dejen ver su creatividad y regalen algún pequeño gran detalle. La SOLISMANÍA espera con ánsias sus ideas. (In other words, I'm very looking forward!)

Por aquí nos vemos y leemos, ¡qué va!

NB. Sugerencias: banners para el Blog, fotomontajes, gráficos animados, fotos de su colección de discos, fotos de recuerdos javieristas, audios de felicitaciones, etc.