En el episodio anterior (18/02/09) nos quedamos en que nuestro héroe había cometido errores en la grabación de Cuando vuelva a tu lado en su, ojo, versión bohemia para el álbum «En Nueva York» (1960). Es decir, avezados lectores, que hay otra versión y que es, de hecho, la incluída en el disco «Lara, Grever, Baena» (1960). O sea, que me dejaron nomás decir barbaridades (y creerme el error contenido en mi carpeta destinada a dicho disco; pero he ahí la misma página de amazon.com para escuchar —aunque sea un poco— las diferentes versiones: tracks 9 y 23; y el bonito reproductor contenido en javiersolis.net).
SOLISMANÍA hace pues el recuento de esta nuestra pifia.Javier Solís grabó, caros lectores, dos versiones de esta particular pieza de Grever: una para su álbum «En Nueva York» (con duración de 4 min) y otra, ojo, con mariachi, para «Lara, Grever, Baena» (con duración de 02:21). Luego, en esta versión con mariachi no hay errores, repito, no los hay. Javier se hace acompañar del mariachi Jalisco de Pepe Villa y canta una versión corta (es decir, sin aquella introducción incluída en la otra versión) y con, podemos decirlo, mayor soltura y acaso poder. Amén de, insisto, estar libre de errores en la letra: toda ahora tiene sentido.
Así las cosas, el trío Los Patricios toman la versión bohemia (la del error), pues ciertamente es la que mejor se prestaba (dado el tempo de la voz), para la grabación de su dueto tecnológico con Javier Solís; de ahí que además del verso introductorio se tenga ese mentado error en la letra interpretada. Sea pues.
Ahora bien, para ponerle un toque elegante a este capítulo, aquí una muy pero muy bella posible portada del artista diseñador gráfico Daniel Gil (Santander, 1930 - Madrid, 2004), para el disco «Lara, Grever, Baena» (que nos hace preguntar, sí, por qué tan poquísimas veces Solís tiene esta merecida compañía de arte en sus discos, y tantas otras unas verdaderas penas ajenas, v.gr. el recién cedé «Sus Grandes Exitos Con Banda»).
Queda cerrado, me parece, el caso. No se pierdan más de estas entretenidas aventuras. Por aquí nos vemos y leemos. ¡Qué va!
El año pasado, 30 de junio, un anónimo (ven por qué quiero que firmen sus comentarios) hizo mención —en la sección de comentarios de la nota: Discos y más discos... ¿cuántos?, 31/05/2006— de un nuevo cedé de Javier Solís: «Javier Solís: sus grandes exitos con banda» (2008). En su momento no pude recabar información al respecto y dejé el apunte en el aire. Hoy me encuentro ahora sí con el mentado cedé (y si alguien me pudiera decir qué dicen las letras más pequeñas de hasta abajo, mucho lo agradeceré):

01. Poco a poco
02. Sombras
03. Con mis propias manos
04. Si Dios me quita la vida
05. Pa' todo el año
06. Una limosna
07. Payaso
08. Las rejas no matan
09. Amigo organillero
10. Esta tristeza mía
10 arreglos 10. Exactamente, diez mezclas de la voz de Solís con el sonido tradicional, y de alguna manera clásico ya, de la banda sinaloense. Luego, en lo que tengo la oportunidad de escucharlo de principio a fin (desde este lado del Atlántico no me es tan fácil hacerme del disco), aquí una probada (y de muy buena manufactura) cortesía del caro Raúl (rey11mx):
Efectivamente, como acota Raúl, es un disco por fuerza controvertido. Es decir, a diferencia del trío, orquesta, o incluso la banda de viento tradicional (sinfónica, la llaman unos), el que escucha a Solís, si me permiten la expresión, no lo presta tan fácilmente a un género que hoy día pasa más bien por el filtro (y gusto) puramente comercial antes que por uno realmente musical.
Gracias a la precisa observación de Andrés Fragoso, avezado lector de este espacio, reparo yo también en la pifia de la grabación de Cuando vuelva a tu lado (de María Grever) por Javier Solís (incluída, la mismita, en «Javier Solís en Nueva York» y «Lara, Grever y Baena»). Efectivamente, hay errores en la interpretación de Solís:
(1) Dice "el amor que te he dado no repitas jamás", debe decir "(...) no podrás olvidar"
(2) Dice "(si) el beso que negaste ya me lo puedes dar", debe decir "(...) ya no lo puedes dar"
(3) Dice "las cosas que te digo no podrás olvidar por compasión", debe decir "(...) no repitas jamás (...)"
Tomo como referencia las grabaciones hechas por otros artistas (disponibles en youtube; por cierto, hay una muy buena y acaso inesperada versión de Antonio Aguilar) y la letra en —si me preguntan, la mejor referencia en la web para el caso— MiCancionero.com
Así las cosas, Fragoso me apunta que el error pudo ser en la mezcla final de la canción. No lo creo. Pienso que simplemente fue un error en la interpretación de Javier. Es decir, si se tuviera constancia de ello en solamente un disco, podriamos pensar que sí, que hubo un error en la mezcla (pues en el otro disco se escucharía sin error alguno). Pero en los dos materiales discográficos se tiene la misma errónea versión. No hubo pues oportunidad de enmendarla. Javier Solís se dejó ir y así nos fue.Pero vayamos al detalle. El primer error es obvio, pues no es lógico repetir uno mismo un amor dado por otro (cosa diferente a decir por ejemplo, "el amor que me has dado no repitas jamás" o "el amor que te he dado no repita jamás"). El segundo error puede pasar como licencia, digamos, poética, o bien, ¡qué va!, una enmienda a la versión original. Es decir, que de hecho es más lógico pensar en que ahora sí un beso negado se puede dar, y no como reza la versión original. Por el momento tenemos empate: una pifia versus una enmienda. Viene entonces el tercer error... que bien puede ser perdonado y aceptar, ciertamente, que una vez juntos —reunidos— las cosas dichas no se podrán olvidar por, sea pues, compasión. Sí, mejor es no repetir decires en esos íntimos momentos, pero, lo dicho, además puede uno también no olvidarlos. O sea, que, si me permiten, Javier es aprobado: 2 a 1, y no hay fijón.La letra no es fácil, por supuesto, Grever tramó casi un rompecabezas. Se recuerdan agrios momentos y se anuncian unos melancólicos. No es claro que volver sea precisamente lo más esperado o alegre, simplemente se pide —se ruega— por un solaz. Así, la versión en inglés What a difference a day makes (letra de Stanley Adams, el mismo que le puso letra en inglés a La Cucaracha) es mucho más clara; si bien no es traducción de la letra original, sí tiene de alguna manera el mismo tema comparativo entre el antes y el ahora, donde el ahora es muy diferente gracias a la presencia de la otra persona. En inglés, pues, no hay drama alguno aunque, eso sí, y sobre todo en la exquisita versión de Dinah Washington, una explicación sensual del estar gratamente acompañados.Como fuere, Javier, jugueteo del destino, hace una diferencia total. And the difference is... Solís!
Brindis: Cuando the difference were you.
Alejandro Fernández 58%Lectura:
Pepe Aguilar 27%
Pablo Montero 15%
Aprovecho la nueva encuesta para poner a su consideración este trío de temas e intérpretes. A saber: Pepe Aguilar con Cenizas (de su reciente álbum Enamorado, 2006), Pablo Montero con Cuando calienta el sol (del cedé Gracias, homenaje a Javier Solís, 2003) y Alejandro Fernández con Si Dios me quita la vida (del disco Grandes Éxitos a la Manera de AF, 1994).
La cuestión es sencilla: ¿hasta qué punto vale la pena que otros intérpetes se den a la tarea de cantar a su manera aquellos (otrora y por siempre) éxitos de Javier Solís? Si me preguntan, les responderé que vale la pena y esfuerzo siempre y cuando se haga con: calidad, entrega y sello personal. Las tres cosas juntas. Ahora bien, del por qué tal selección con estos tres cantantes, les diré que son ellos los que, a mi manera de ver, además de ser jóvenes que están ya en un camino sólido con suficientes méritos y aciertos profesionales, me parece han hecho de Javier Solís su piedra de toque. Pepe Aguilar, por ejemplo, y él mismo así lo ha dicho, reconoce a Solís como un pilar (y el mejor) del tipo de música que él interpreta y con la que se ha hecho lugar en la escena musical. Vale pues preguntar hasta qué punto son sólo «cenizas» lo que estos intérpretes logran finalmente cuando reinterpretan a Solís.Pablo Montero todo un disco dedicó a temas de Javier. Un Homenaje, precisó Montero. Pepe Aguilar suele incluir (éste su más reciente disco no es la primera vez) temas de Solís en su repertorio. Alejandro Fernández, hay que decirlo, no es tan directo (¿sincero?) y sólo en el inicio de su carrera grabó algunos temas del repertorio de Javier (aunque en sus conciertos ya es de cajón el tema A pesar de todo, incluído por ejemplo en aquella grabación en vivo, 2003, del concierto con Vicente Fernández). Tres plebeyos que se acercan al Rey. ¿Queman las interpretaciones de Javier y nos dejan cenizas?, o bien, ¿de las cenizas se elevan cuales Ave Fénix? (eso sí, acoto, cada 500 años se supone que el Ave Fénix se consume en el fuego y surge entonces una nueva y joven ave... Javier Solís, siguiendo los pasos de su estimado Pedro, es ya inmortal, ¡qué va!).Aquí los temas y mis humildes calificaciones (de 1 a 5 estrellas) en los tres rubros mencionados (estilo o sello personal, calidad musical y entrega/esfuerzo):i) Pepe Aguilar con Cenizas (de Wello Rivas)...
Estilo: 5 estrellas, es Pepe sin lugar a dudas y no busca o intenta sonar a Javier;
Calidad: 4 y media estrellas, los arreglos que tiene la canción son de una muy buena manufactura; la voz de Pepe por momentos se queda corta o fuera de lugar;
Entrega: 5 estrellas, una canción que demanda esfuerzo y que Aguilar supo ofrecer.
Estilo: 1 estrella, por momentos quiere ser Javier y por otros suena a Alejandro Fdz.;
Calidad: 3 y media estrellas, los arreglos salvan la canción y le dan un sonido de calidad, no así la voz de Montero;
Entrega: 2 y media estrellas, la interpretación es mediocre comparándola con otras del mismo artista;
Estilo: 3 y media estrellas, apenas y se percibe su estilo, confundiéndose con el del padre;
Calidad: 3 y media estrellas, los arreglos pudieron haber sido mucho mejores, con más brillo;
Entrega: 4 estrellas, en conjunto se logró ciertamente hacer a la manera de Alejandro, aunque una apenas diferenciable de otras.
¿Cómo te gustaría un próximo disco de Javier Solís?Además de su participación, agradezco los comentarios que algunos hicieron en la encuesta. Gracias mil. Los comentarios se explayan sobre el por qué de las opciones finalmente elegidas. Entonces, atención deberán de poner aquellos involucrados en la todavía carrera discrográfica de Javier: demanda hay, y bien. Luego, sobre qué tipo de material es el que se espera tener y comprar, pues me parece que esta humilde encuesta refleja aquello que, creo, ya se tiene más que claro. Los solismaniacos y javieristas deseamos escuchar más y mejor a Javier Solís. No sean díscolos, señores de la industria, sáquenle jugo a lo bueno de la vida y compártanlo. Rebién han sido aquellos últimos cedés de Javier (i.e., «JS con Orquesta», «Las Inéditas de JS», «JS con Trío») que ofrecieron más y mejor de Solís. Seguros estamos que hay más y dispuestos estamos a apoyar la figura de Javier. Dicho sea.Por supuesto, y buena parte de los encuestados lo dijeron, otra opción bienvenida sería escuchar a Solís e Infante juntos. Ello, claro, gracias a la posible magia de la tecnología. Digo posible, porque según los conocedores la cuestión no es del todo sencilla dado el tipo de grabación que Pedro hizo en su tiempo. Es decir, que no es tan fácil separar su voz del resto de la música de sus grabaciones. Con las grabaciones de Javier, nos siguen explicando los conocedores, sí es posible separar su voz pues su grabaciones originales así lo permiten. En fin. Sea pues, ahí otra opción que merece atención por parte de los expertos y de aquellos que puedan incidir en los próximos discos de Javier Solís.Finalmente, ya se ve, los duetos al estilo, por ejemplo, Javier Solís y Vicente Fernández en su disco «Mis Duetos» (2005), no son del todo requeridos por parte del público selecto y conocedor. Se valen, que ni qué, pero nomás tantito.Así las cosas, vox populi, vox dei. Por aquí nos vemos y leemos, ¡qué va!NB. En línea ya la nueva encuesta. Participen. ¡Gracias!
*Canciones inéditas o remasterizadas 52%
*A dúo con Pedro Infante 43%
*Duetos 5%