¿Y Javier?
A Jkaceres, por su magnífica página, ejemplo de aquellas requeridas acciones.
Pues bien, antes de José José y, ni modo, se tiene que decir, Luis Miguel, hubo en México un intento por posicionar (del argot mercadológico) una voz en castellano en la escena musical mundial. Exacto, tener la contraparte de la voz anglosajona del mismísimo Frank Sinatra. Es parte, ya lo digo, de la mercadotecnia de la industria. Se vale. Todo sea por, eso sí, posicionar algo que realmente valga la pena. Sinatra fue bautizado así por merecidas y obvias razones, él era, es y será simplemente The Voice (no sólo por el sonido y color de ésta sino también por su fraseo, ya les digo, all in one). Así las cosas, México ha tenido sus intentos. El más reciente es Luis Miguel, que, según algunos, bien puede ser esa Voz que el mundo hispano tiene en estos momentos. Está por verse. Pero bueno, decía pues que también con José José se intentó tener la Voz: recordar su grabación/interpretación (bastante malita) de New York, New York. El intento no resultó.
Donde ya no se pudo ver si resultaba o no el intento fue con Javier Solís. Así es, selectos lectores, Javier Solís (y/o sus managers) también le tiró a ser la Voz. Por lo menos en el aspecto del marketing. Tan así que se grabó (en 1965) "Javier Solís en Nueva York", un acetato que en su portada mostraba al buen Solís con sombrero a la Sinatra y toda la onda. Además, ojo, se incluyó en la producción de ése disco a gente del equipo de Sinatra. Es decir, la apuesta era clara: demostrar que Javier Solís era ya la Voz de la canción en español. Lamentablemente no hubo tiempo para que Solís refrendara (con presentaciones y más grabaciones de canciones inéditas) ese título pues al año siguiente falleció. No obstante, el disco logrado demuestra en verdad que la voz de Solís hacía lo que el alma le pedía. Dicho disco incluyó canciones ya clásicas como, por supuestos, Bésame Mucho, de Consuelo Velázquez. Un disco que no debe faltar. Así como esta foto que me parece es de antología. Ustedes dirán.
¿Quihubo? Creo que sin el sombrerito mexican-curious hubiera quedado mejor la estampa, pero aún así está más que bien la foto, ¿que no? Larga vida al swing y al bolero. Larga vida a las Voces.