Filed under: Pablo Montero

Resultados pendientes

Antes de iniciar una nueva encuesta (se aceptan sugerencias), he aquí los resultados de aquella que hace ya bastante tiempo echamos a andar.

  • Pregunta: ¿Quién ha reinterpretado mejor los clásicos de Javier Solís? (total de votos: 2044)
  • Resultados:
Alejandro Fernández 58%
Pepe Aguilar 27%
Pablo Montero 15%

Lectura:
Los resultados reflejan la popularidad de cada uno de los, digamos, competidores. Los comentarios reflejan el sentir de la gente: nadie como Javier Solís. Ahora bien, la encuesta (y creo que no se entendió del todo) no buscaba comparar a Javier Solís con alguno de estos tres jóvenes cantantes propuestos (dada su mayor popularidad dentro del género bolero ranchero); pretendió, más bien, saber hasta qué punto estos cantantes han podido, eso, reinterpretar aquellas canciones que son ya clásicas en voz de Javier Solís.

Alejandro empezó su carrera no sólo con la sombra de su padre sino también a la de los otrora éxitos de Javier Solís. (Pisó los escenarios, pues, con la consigna de ser el nuevo valor del bolero ranchero.) Así, logró con algunos clásicos imprimir su huella (e.g., A pesar de todo) y con otros simplemente los dejó como una muestra más de la variedad de interpretaciones (e.g., Mentira, mentira, que, de hecho, después Vicente se encargaría de regrabar en compañía de, oh, Javier Solís). Ciertamente hoy día ya no es el mismo de hace 15 años, y poco o nada del repertorio de Solís ha reinterpretado, pero por lo que grabó yo lo ubicaría en un segundo lugar.

Y sí, mi primer lugar sería para Pepe. Es él quien mejor ha entendido a Javier y por ello más allá de competir con la grabación original, procura una nueva, una suya, una muy a su manera. En tu pelo le quedó bastante aceptable: la refrescó y logró darle una nueva imagen. Tiene otras, y creo que en cada una se volcó hacia lo que ya él venía haciendo con su repertorio (e.g., Por mujeres como tú) y no cedió ante los impulsos de ocupar lugares. De ahí que, lo dicho, me parece el que mejor ha, literalmente, reinterpretado a Solís.

Finalmente, uno que más que a reinterpretar, se dedica a querer interpretar es Pablo Montero. Y sí, como algunos participantes comentaron, es él quien más busca, con su estilo y voz, parecerse a Javier. Es claro que se queda en el intento. Sus grabaciones son burdas interpretaciones de los clásicos de Javier. Su disco homenaje a Javier fue simplemente una buena recopilación de temas, no de interpretaciones, y ni hablar de reinterpretar: no lo logró y, al paso que va, no creo que lo logre (i.e., esperaré sentado).

En fin. Otros más han grabado los clásicos de Javier: por ejemplo, Luis Miguel y Cristian Castro. Sin embargo no lo han hecho tanto como los tres listados, de ahí que los dejara fuera de las opciones. Insisto, no busco comparar; pero sí encontrar a alguien que en la actualidad haya podido entender las letras y música que hicieron de Javier un ícono de la música. Valga un ejemplo final con la canción El mundo: Javier Solís, primero, logró reinterpretar la versión italiana y nos dejó una versión en español sin comparación alguna; luego, José José hizo la versión suya tan así, que con ella sentó sus bases para éxitos posteriores. Es que, en tales menesteres de la regrabación, de eso se trata precisamente: de reinterpretar.

Por aquí nos vemos y leemos. ¡Qué va!

¿Cenizas?

Aprovecho la nueva encuesta para poner a su consideración este trío de temas e intérpretes. A saber: Pepe Aguilar con Cenizas (de su reciente álbum Enamorado, 2006), Pablo Montero con Cuando calienta el sol (del cedé Gracias, homenaje a Javier Solís, 2003) y Alejandro Fernández con Si Dios me quita la vida (del disco Grandes Éxitos a la Manera de AF, 1994).

La cuestión es sencilla: ¿hasta qué punto vale la pena que otros intérpetes se den a la tarea de cantar a su manera aquellos (otrora y por siempre) éxitos de Javier Solís? Si me preguntan, les responderé que vale la pena y esfuerzo siempre y cuando se haga con: calidad, entrega y sello personal. Las tres cosas juntas. Ahora bien, del por qué tal selección con estos tres cantantes, les diré que son ellos los que, a mi manera de ver, además de ser jóvenes que están ya en un camino sólido con suficientes méritos y aciertos profesionales, me parece han hecho de Javier Solís su piedra de toque. Pepe Aguilar, por ejemplo, y él mismo así lo ha dicho, reconoce a Solís como un pilar (y el mejor) del tipo de música que él interpreta y con la que se ha hecho lugar en la escena musical. Vale pues preguntar hasta qué punto son sólo «cenizas» lo que estos intérpretes logran finalmente cuando reinterpretan a Solís.

Pablo Montero todo un disco dedicó a temas de Javier. Un Homenaje, precisó Montero. Pepe Aguilar suele incluir (éste su más reciente disco no es la primera vez) temas de Solís en su repertorio. Alejandro Fernández, hay que decirlo, no es tan directo (¿sincero?) y sólo en el inicio de su carrera grabó algunos temas del repertorio de Javier (aunque en sus conciertos ya es de cajón el tema A pesar de todo, incluído por ejemplo en aquella grabación en vivo, 2003, del concierto con Vicente Fernández). Tres plebeyos que se acercan al Rey. ¿Queman las interpretaciones de Javier y nos dejan cenizas?, o bien, ¿de las cenizas se elevan cuales Ave Fénix? (eso sí, acoto, cada 500 años se supone que el Ave Fénix se consume en el fuego y surge entonces una nueva y joven ave... Javier Solís, siguiendo los pasos de su estimado Pedro, es ya inmortal, ¡qué va!).

Aquí los temas y mis humildes calificaciones (de 1 a 5 estrellas) en los tres rubros mencionados (estilo o sello personal, calidad musical y entrega/esfuerzo):

i) Pepe Aguilar con Cenizas (de Wello Rivas)...

Estilo: 5 estrellas, es Pepe sin lugar a dudas y no busca o intenta sonar a Javier;
Calidad: 4 y media estrellas, los arreglos que tiene la canción son de una muy buena manufactura; la voz de Pepe por momentos se queda corta o fuera de lugar;
Entrega: 5 estrellas, una canción que demanda esfuerzo y que Aguilar supo ofrecer.

ii)  Pablo Montero con Cuando calienta el sol (de Mario y Carlos Rigual)...

Estilo: 1 estrella, por momentos quiere ser Javier y por otros suena a Alejandro Fdz.;
Calidad: 3 y media estrellas, los arreglos salvan la canción y le dan un sonido de calidad, no así la voz de Montero;
Entrega: 2 y media estrellas, la interpretación es mediocre comparándola con otras del mismo artista;


iii) Alejandro Fernández con Si Dios me quita la vida (de Agustín Lara)...

Estilo: 3 y media estrellas, apenas y se percibe su estilo, confundiéndose con el del padre;
Calidad: 3 y media estrellas, los arreglos pudieron haber sido mucho mejores, con más brillo;
Entrega: 4 estrellas, en conjunto se logró ciertamente hacer a la manera de Alejandro, aunque una apenas diferenciable de otras.

En resumen, Pepe Aguilar es quien me parece ha resolvido mejor ese acercamiento con Solís (se puede decir incluso que ya le agarró la medida); Montero tuvo que haber pensado más de dos veces antes de lanzarse a tan peculiar ruedo; y Alejandro está en el intento y no es clara la faena que puede o no hacer (¿tomará al toro por los cuernos y grabará como lo hace su competidor Aguilar?). En fin. Javier Solís sigue siendo único y necesario.

Por aquí nos vemos y leemos. ¡Qué va!

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