Javier Solís: Un estilo de vida I

marzo 13, 2006 § Deja un comentario

Pues bien, intentaré ir poco a poco definiendo el estilo de vida de un solismaniaco. Es decir, que a estas alturas del partido, es seguro que el gusto por Javier Solís y su música deja huella no solo en la preferencia musical sino también en el estilo de vida del seguidor. O sea, en otros términos, es como aquel que gusta de Sinatra o Elvis: su forma de vida está ya marcada por ese gusto musical y es casi seguro que porta el sombrero a la Sinatra, usa lentes como Elvis o se mueve al bailar como él, por ejemplo. Creo que sí. Y claro, hablo de los fanáticos, que, ciertamente, los habrá de distintos niveles, desde aquellos que únicamente siguen al artista en su faceta como tal y otros que lo siguen, literalmente, hasta el baño.

Así las cosas, mi intento es ir descifrando, a la luz de mi experiencia, cómo puede llegar a ser un solismaniaco (o javierista). ¿Es en serio?, preguntarán, pues sí, sí que lo es (a no ser que sea producto de la gripa que me agarró sin piedad este fin de semana), y espero valga la pena el intento.

¿Cómo es, pues, la vida de un fan de Javier Solís? Ustedes, selectos lectores, me podrán ayudar, cómo no, seguramente tendrán sus muy particulares puntos de vista. Bienvenidos sean los comentarios. Empezamos.

La bohemia

No todo bohemio es solismaniaco, pero, eso sí, todo solismaniaco es un bohemio. Un bohemio particular, les cuento, pues su campo de acción incluye no solo, digamos, la trova, los tríos, el tango, los boleros, las baladas, sino también las rancheras. Espero me explique. El solismaniaco es algo así como todo en uno. Exacto, mucho lo es por esa herencia musical de Solís, que no se acotó a un género en particular. ¿Y el bolero ranchero? Pues eso, que un género musical que es bolero y ranchero es más bien uno que nos abre todo un mundo de posibilidades. Y así, pienso, fue como Solís pudo mostrar sobradamente sus dotes de artista. A nosotros, sus seguidores, nos permite valorar, sobradamente, todo ese mundo bohemio. Un mundo que es a media luz, exacto, entre sombras (¿así o más evidente el nexo con Solís?). Javier nos transporta a ese mundo de la bohemia y nos mece con su voz, nos cuenta historias y nos lleva de la mano para dejarnos flotando en esa atmósfera enrarecida de amores, pasiones, desamores, llanto, risa (¿de un payaso?), voces, aromas, luces y sombras. La bohemia según Solís.

Evaluación e ideas

febrero 28, 2006 § Deja un comentario

A manera de evaluación, creo que cerramos bien este primer mes de actividades. Si bien pudo haber más comentarios (ie, retroalimentación), los que hubo son buena señal de que esto apenas empieza y al parecer a buen paso. La invitación sigue abierta para la participación.

Por el momento retomo comentarios sobre, 1) el dueto de Javier Solís y Vicente Fernández y 2) más ideas para relanzar la figura de Javier Solís, y con ellos hilo algunas líneas. Voy.

El dueto
Por un lado se comenta que Vicente no lo hizo tan mal y que incluso merece el aplauso del respetable por aquel dueto que hizo con Solís. Por otro lado, se hace énfasis de que Chente perdió el tiempo y no tiene por qué andarse metiendo con Javier y su voz. Bien. Yo, me parece, me ubiqué con mi comentario en un punto medio. Es decir, razón hay para aplaudirle a Chente, que ni qué, pero también para pedirle (a él y a su gente) que las cosas se hagan de la mejor manera, y así creo que fue el caso de ese dueto incluído en su más reciente material: se pudo haber hecho mejor. De otro modo, como así señalan otros comentarios, no se hará patente más que una limitada interpretación musical frente al Señor de Sombras.

Cierto, Vicente buscó el homenaje y no la competencia, eso me queda claro, pero no del todo si dicho homenaje fue el mejor que él pudo haber hecho. Mi opinión es que más allá del gusto que pueda sentir por Vicente o Javier, la canción queda floja y no acaba de cuadrar. Pudo, insisto, ser de mejor modo el mentado homenaje. También es cierto que con Javier y su voz es muy difícil hacer un dueto: ésta era/es/será total e insuperable. Pero como la idea era un homenaje, pues más le valía a Chente escoger una canción donde su voz pudiera acompañar mejor (que no superar, pues no es competencia) a la de Javier.

No se juzga pues a Vicente sino a su trabajo. Que no es lo mismo. Se sabe que Vicente tiene lo suyo (nos guste o no), y por eso mismo, reconociendo lo que tiene, es que se aboga por que él y su gente hubieran ofrecido a la gente un mejor dueto. Ya lo dije, toda la tarea en realidad era de la parte de Vicente, así que no había más que escoger una mejor canción para el lucimiento de ésta y de las voces de ambos. Sigo pensando que sí era y es posible.

La película
Algún anónimo sugiere la idea de hacer una película sobre la vida de Javier Solís, y pone de ejemplo la peli de La Bamba (aquella sobre la vida de Ricardo Valenzuela). Se vale… aunque no sé si apostarle a un proyecto como ese. Es decir, no si va a quedar como aquella peli sobre la vida de Pedro Infante (ahora mismo no recuerdo el nombre) o aquellas sobre las vidas de José Alfredo Jiménez o Álvaro Carrillo. Si va a ser así, mejor que no, por vidita de Dios que no. O sea, que si van a intentar hacer una telenovela (culebrón, dicen los ibéricos) llevada al cine, pues no, no gracias. Pero, eso sí, como bien ejemplifica el anónimo, si será al estilo de La Bamba o, qué mejor, al estilo de la recién estrenada Walk the line (la vida de Johnny Cash), y otras cintas biográficas más, que sí se ocupan de la vida y esencia del cantante, pues va, así sí bailaría mija.

Tela hay, que ni qué, ya nomas sería cosa de saberla cortar. Últimamente no ha habido buenas películas de ese estilo en la cinematografía mexicana, ¿se podrá? Frida, hablando de artistas, pues fue un intento respetable, quizá por ahí pueda originarse una peli sobre el cantante Solís. Es decir, a final de cuentas, creo que bien se puede considerar la idea, no está de más y bien puede ser la punta del iceberg para un redescubrimiento y reconocimiento de la obra musical de Javier Solís. Ahora bien, que sean verdaderos actores los que interprenten a Solís (no, ni P. Montero ni A. Fernández son actores, recuérdenlo). Vale, por aquí nos vemos y leemos.

¿Dónde estoy?

Actualmente estás explorando las entradas etiquetadas con homenajes en SOLISMANÍA.