45º Aniversario Luctuoso de Javier Solís, 1966-2011

abril 19, 2011 § 2 comentarios

Silencio: una petición, una súplica, un imperativo… un grito. Uno que Rafael Hernández (Puerto Rico, 1892-1965) nos regaló rodeado de durmientes flores (nardos, blancas azucenas y rosas), y Javier, ese nuestro Solís, lo bordó —frasear, dicen los entendidos— de principio a fin con una sapiencia hecha sentimiento.

No hay quiebre alguno, Javier se encarga, sin estruendo, de pedir la palabra para hacernos llegar ese silencio.

Son ya 45 años sin Javier en vivo y a todo color; desde el 19 de abril de 1966 hemos tenido que vivir a la sombra de sus tonalidades, de sus ecos. Así, desafiamos el silencio de su ausencia con su propia voz.

Es en este «Homenaje Inconcluso a Rafael Hernández y Pedro Flores» (1967) donde encontramos, además del silencio y voz de Javier, un viaje a la isla del encanto de la mano de un mariachi (y coros de las Hermanas Huerta). Es decir, que por si no bastara el genio de los boricuas, Solís, no conforme con el homenaje, brinda acaso una de sus mejores interpretaciones de boleros… de boleros rancheros. No resta más que seguir escuchando aquellas grabaciones para brindar, sin fin, merecido homenaje.

Silencio, pues, que Javier nos cante… que si nos ve llorando, morirá.

Canción de la semana 05

marzo 3, 2006 § Deja un comentario

“Perfume de gardenia” del Jibarito Rafael Hernández (1892-1965). La canción es un bolero consagrado gracias a la interpretación de artistas como Ibrahím Ferrer, la Sonora Matancera (en voz de Bienvenido Granda), Los Panchos, la Sonora Santanera y, claro, el buen Javier Solís. Un rolón, selectos lectores, que data de 1935 y que desde entonces embruja a todo aquél que respira ese mágico olor de gardenia.

La canción es parte de aquél disco (disponible en cedé), Homenaje inconcluso a Rafael Hernández y Pedro Flores que grabara Javier en sus últimos años de carrera (lo de inconcluso, se entiende, es por la muerte sorpresiva de Javier, dejando así el material final sin terminar de grabar). Homenaje merecidísimo, por supuesto, y que fue llevado a cabo con creces por Javier. Rafael Hernández es autor también de clásicos como “Preciosa”, “Silencio” y, la primera canción de protesta en América, “Lamento borincano”, entre muchas otras más (que esperen tener más adelante en esta bitácora, en la voz de Javier por supuesto). “Perfume de gardenia” es particularmente conocida en México gracias a la Sonora Santanera que le dió un toque muy especial a la canción, pero, lo dicho, desde 1935 sale a la luz y desde entonces no deja de ser delicia de intérpretes y de amantes del bolero en sus distintas versiones. Para su versión bolero-ranchera nada como la voz de Javier, ¡qué va!

Perfume de gardenia (Rafael Hernández)
Perfume de gardenia tiene tu boca,
bellísimos destellos de luz en tu mirar;
Tu risa es una rima de alegres notas,
se mueven tus cabellos cual ondas en el mar.

Tu cuerpo es una copia de Venus de Citeres
que envidian las mujeres cuando te ven pasar.
Y llevas en tu alma la virginal pureza,
por eso es tu belleza de un místico candor.

Perfume de gardenia tiene tu boca,
perfume de gardenia… perfume del amor.

Tomemos en cuenta, a manera de anécdota, que esta canción es de los primeros boleros que rompen esquemas con lo que hasta la fecha (de su registro) se venía haciendo: hace mención ya del cuerpo y no sólo de la boca como motivo de amor y pasión. Estamos en los treintas y el bolero apenas va instalándose y ocupando terreno en el gusto musical; sus temas también irán reflejando ese crecimiento y madurez. Vendrán pues, más adelante, aquellos boleros (e intérpretes) que se ocuparían de hacer del género uno con distintos matices y entonaciones. La voz de Solís fue protagonista de este crecimiento y madurez del género, y para muestra éste otro botón (de nácar, recuerden).

Por aquí nos vemos y leemos, ¡qué va!

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