Pedro Infante no ha muerto
abril 15, 2006 § Deja un comentario
La SOLISMANÍA recuerda hoy 15 de abril al Ídolo de Guamúchil, Pedro Infante.
Bien es sabido que si Javier Solís tuvo influencias, Pedro Infante fue la principal. Como ídolo que era en los cincuentas, Javier empezó su carrera musical a la sombra de Pedro y sin querer lo imitaba; sin embargo, con el paso del tiempo y las grabaciones, Solís pudo no sólo evitar la imitación sino generar su propio estilo y estar al tú por tú con las grabaciones de Pedro.
Infante murió volando en 1957 y Solís apenas despegaba; en el día del entierro de Pedro, Javier, al fin fan, se hizo espacio dentro de la multitud y cantó (a la manera de Infante) «Grito prisionero». Así, prisionero de ese espontáneo grito, Solís pasó un tiempo más sin lograr rebasar las maneras de Pedro. No fue sino hasta la grabación de «Llorarás, llorarás» (en 1958), y de las subsecuentes grabaciones, cuando por fin salió del todo la voz y estilo de Javier Solís. En los años siguientes se dio, ahora sí, el ascenso de su carrera que lo llevaría a estar a un lado, sí, lado a lado, de su ídolo Pedro Infante.
Mucho se ha escrito sobre Pedro y su obra, aquí en la SOLISMANÍA hemos de quedarnos con ese pedazo de su obra que dio inicio a lo que después Javier se encargaría de pulir y dejar más que establecido y bien sentado: el bolero ranchero. «Amorcito corazón», música de Manuel Esperón y Cortazar, letra de Pedro de Urdimalas, no sólo brindó a Infante un éxito más en su carrera sino que sirvió de base para la creación del bolero ranchero. Es de hecho para muchos el primer bolero ranchero. Es también un clásico de la música mexicana y, bien se puede afirmar, un sinónimo de Pedro Infante. Helo aquí, pues, en voz de aquél que encumbró el género y lo consolidó: nuestro Javier Solís. Un homenaje de Solís a Infante. Un recuerdo de esta bitácora del Rey del Bolero Ranchero al Ídolo del Pueblo, el querido Pedrito.
Como podrán escuchar, Solís no imita y simplemente deja salir su media voz para así hacer de la canción una muy suya y, al mismo tiempo, respetar aquella versión de Infante. Es decir, entiende la dimensión de la melodía, aquella dada por Pedro, y se encarga entonces de, si me permiten la expresión, abrillantar lo hecho por Infante. Su voz, se sabe ya, era la idónea para este tipo de canciones y su género, y he aquí una buena muestra. Arriesgada, sí, por interpretar algo que, lo dicho, era sinónimo de Infante, pero con todo, y escúchese el final, la voz y estilo se imponen y se logra una muestra de la valía de Javier Solís.
Por aquí nos vemos y leemos, ¡qué va!
Tu mirada
marzo 20, 2006 § Deja un comentario
Bien, de regreso a las andadas, y ahora con esta melodía de Solís realmente bárbara. Escuchen, selectos lectores, el por qué de la grandeza de Javier Solís. En Tu mirada, de Silvestre Domínguez, se deja ver y escuchar más que bien la calidad de voz de Solís. Es pues una excelente muestra de la tan aclamada media voz de Javier.
Ahí está, subiendo y bajando y acariciando las notas varias de la melodía. Según su biografía (y me parece que el mismo Solís en alguna entrevista), Javier apenas y tomó (por menos de dos años) clases de canto, es decir, que realmente no se puede decir que haya tenido un gran bagaje de conocimiento teórico-musical (como, me imagino, Jorge Negrete o Pedro Vargas); empero, el conocimiento empírico y su talento innato le bastaba y sobraba, ni duda cabe. Que siga entonces, con estas bellísimas canciones, la bienvenida en la SOLISMANÍA a la primavera 2006. Si ustedes encuentran mejor ejemplo, ya lo dirán, mientras, los dejo con tal botón de oro.
Por aquí nos vemos y leemos. ¡Qué va!
Pueblito viejo
marzo 7, 2006 § 4 comentarios
Pues bien, selectos lectores, aquí una joya musical que logré conseguir gracias a los videos del buen Raúl Reyes. Ustedes escucharán a Javier Solís cantando a dúo con el mismísimo Cuco Sánchez. Es decir, que cuando se quiere hacerle segunda a Javier, ello sí es posible (me estás oyendo, Chente) y el resultado puede ser algo en verdad valioso.
“Pueblito viejo”, de José A. Morales es un clásico vals colombiano, chulo de bonito. Soraya (chula de bonita), por cierto, lo grabó (En esta noche, su disco debut, 1996) y le quedó de diez. Javier la interpretó en la película El hombre de la furia (o Más allá del Orinoco) en 1965, una producción México-Venezuela. Recientemente ha salido a la luz el cedé (Temas inéditos de sus películas, 2005) que la contiene en una versión, me imagino, remasterizada (o algo así). Es al final cuando entra don Cuco y le hace una muy sensata segunda a Solís. Hela aquí:
Bella, ¿que no? Aquí la letra por si gustan de acompañar a Javier y a Cuco. Va:
Pueblito viejo (Autor: José A. Morales)
Lunita consentida colgada del cielo
como un farolito que puso mi Dios,
para que alumbraras las noches calladas
de este pueblo viejo de mi corazón.Pueblito de mis cuitas, de cosas pequeñitas,
por tus calles tranquilas corrió mi juventud;
por ti aprendí a querer por la primera vez,
y nunca me enseñaste lo que es la ingratitud.Hoy que vengo a tus lares trayendo mis cantares
y con el alma enferma de tanto padecer,
quiero pueblito viejo morirme aquí en tu suelo
bajo la luz del cielo que un día me vio nacer.
A mí me encantó. Recién conozco la canción con esta grabación y me gustó en verdad; de inmediato me trasladé a mi particular pueblito viejo que si bien ya le han dado su merecida remozada, sigue guardando el encanto de siempre en sus calles, casas y gente. Y no es que tenga alguna atracción turística o algo parecido, pero es mi pueblo y con eso tengo. Ustedes, selectos lectores, seguro estoy que saben de lo que hablo y tienen también su querido pueblito viejo, ¿sí o sí? Así quedamos.
Envío
Sirvan estas líneas como abrazo para todos los selectos lectores que nos visitan desde el sur de nuestra América, en especial, si me dejan, a Perú, Venezuela y Colombia.
Por aquí nos vemos y leemos. ¡Qué va!
En tu día… ¡Las Mañanitas!
marzo 1, 2006 § Deja un comentario
Sale, selectos lectores, en dado caso que se necesiten, aquí les dejo un par de melodías que no pueden faltar en toda fiesta cumpleañera (mucho menos si de algún paisano mexa es), sea ésta en casa, taller o la oficina (¡ah, qué buena medicina!). Celebremos, señores.
Oh sí, Javier Solís también grabó estas populares y bellas canciones. Ambas son del dominio público (d.p.), así que no se puede decir mucho del autor, ¡je, je! Aquí ambas con su respectiva letra (pa’ que canten todos).
En tu día (d.p.)
Celebremos con gusto, señores, este día de placer tan dichoso
que en tu santo te encuentres gustoso y tranquilo tu fiel corazón.
Vive, vive, feliz en el mundo sin que nadie perturbe tu mente
te pondremos un laurel en tu frente, unas conchas y perlas del mar.
Dios bendiga este día venturoso y bendiga la prenda que adoro
hoy los ángeles cantan en coro por los años que vas a cumplir.
Las estrellas se visten de gala y la luna se llena de encanto
al saber que hoy es día de tu santo, Dios bendiga este día de placer.
Solamente un recuerdo ha quedado de la infancia que al fin ya pasó,
celebremos este día tan dichoso, tus amigos, parientes y yo.
Celebremos con gusto, señores, este día de placer tan dichoso
que en tu santo te encuentres gustoso y tranquilo tu fiel corazón.
Las mañanitas (d.p.)
Estas son las mañanitas que cantaba el rey David,
Hoy por ser día de tu santo te las cantamos aquí.
Despierta mi bien despierta, mira que ya amaneció
Ya los pajaritos cantan, la luna ya se metió.
¡Qué linda está la mañana en que vengo a saludarte,
venimos todos con gusto y placer a felicitarte!
El día en que tú naciste, nacieron todas las flores;
En la pila del bautizo cantaron los ruiseñores.
Coro:
Ya viene amaneciendo, ya la luz del día nos dió.
Levántate de mañana, mira que ya amaneció.
Quisiera ser solecito para entrar por tu ventana
y darte los buenos días, acostadita en tu cama.
Quisiera ser un San Juan, quisiera ser un San Pedro,
pa’ venirte a saludar con la música del cielo.
Coro:
Con jazmines y flores hoy te vengo a saludar,
hoy por ser día de tu santo te venimos a cantar.
Ojalá que aprovechen, que coman un rico pastel (o torta, según el área) y que celebren. Por aquí nos vemos y leemos. ¡Qué va!
PS. Claro, cómo no, felicidades a todos los festejados. Abrazo fuerte.
Mentiras, mentiras
febrero 24, 2006 § 9 comentarios
¿Por qué, selectos lectores, hay cosas que no se debieran de hacer y por alguna exótica y testaruda razón, la gente las hace? Y las graba y las vende. ¿Por qué se engañan?… Mentiras, mentiras.
Me puede gustar Vicente Fernández, a veces lo escucho y lo disfruto… Pero así no. Ya verán, escucharán, ustedes. Aquí la prueba de que Solís canta cada vez mejor, y a las pruebas se remite. “Mentira, mentira” de la autoría de Saulo Sedano (integrante de los Tres Diamantes), incluída en el más reciente material de Vicente Fernández, Mis duetos:
No sé quién seleccionó la canción, no sé quién le dió la idea, pero de verdad que no puede decirse, por tal selección, amigo del Charro de Huentitán, ni de la música. En la grabación del dueto Javier Solís-Vicente Fernández no hay lugar a dudas de la superioridad de Solís como Rey del Bolero Ranchero… ¿y/o de la crisis en la selección de nuevos materiales discográficos en el mercado? Hay de duetos a duetos, nada en contra de los que hace con sus hijos o incluso con Yuri, pero hacer uno con Solís, un poco de por favor y un mucho de respeto por la canciones y los intérpretes. Yo pensé que ya Manuelito Mijares (y sus duetos con Pedro Infante) y el mismo Alejandro Fernández (haciendo terna con Infante y Negrete) habían dejado claro que la tecnología no puede suplir al talento y estarse aventurando a andar armando duetos tecnológicos que hacen más mal que bien a la música en sí.
El resto de los duetos incluídos en el cedé (con Celia Cruz, Roberto Carlos, Aída Cuevas, Vicky Carr et al.) ciertamente se pueden disfrutar, pero éste con Javier Solís creo que se quedó en el intento. Vicente se la jugó y salió perdiendo. (Y más cuidado debería de tener pues es lo nuevo que está ofreciendo a sus seguidores: la mayoría del material del disco son más bien reediciones.) Inicia bien el Chente (con una prudente media voz) pero apenas entra Solís (en la segunda línea), la voz de Vicente se queda en el intento y de ahí no pasa (de ser algo así como coro chafa). Chente o respetó mucho a Solís o simplemente no le supieron armar ese dueto y me lo dejaron muy mal parado. Creo que incluso, ya que andaban de magos con la tecnología, mejor hubiera sido que copiaran y pegaran la voz de Alejandro (de su interpretación/grabación de la misma canción en aquél segundo material discográfico Piel de niña), y el dueto se hubiera escuchado mejor. Pero no, la canción no ayudó y tampoco la parte que le tocó a Vicente. La tarea era de Chente no de Solís, así que gran tache para él y su gente.
Es más, la voz de Chente se escucha apagada y sin ganas, pareciera que tan sólo se limitó a cumplir con el programa de grabación y ya. Sólo ésa primer línea y aquella de sentí que tu cuerpo extasiado se unía con el mío, dejan ver lo que Chente en realidad puede hacer con ese tipo de canciones, lo demás está para el olvido (pues prefiero escuchar a Solís en solitario). El mentira, mentira, tan sólo mentira…, ciertamente queda como sólo un sueño guajiro: Chente no supo hacer el dueto con Javier. Otras canciones pudieron haber seleccionado para el proyecto. No me alcanza entender el por qué de dicha selección. Es decir, otras canciones se acomodaban mejor, creo yo, para lo que se quiso hacer. Una un poco más ranchera o bravía, quizá, pues es donde se mueve mejor Chente (el dueto con José Alfredo quedó mejor, que ni qué, mucho mejor, o aquél con Felipe Arriaga). Romántica y todo lo que se quiera, pero más ranchera y no una donde la voz de Solís simplemente no deja mucho espacio (por su calidad y presencia total) para que otra más pueda hacer buena compañía. En fin. De tus duetos a mis duetos… Que pasen un buen fin de semana.
Por aquí nos vemos y leemos. ¡Qué va!
El primer último bolero
febrero 20, 2006 § Deja un comentario
Cuenta la leyenda que Javier Solís interpretó “Mi último bolero” como el primero. O sea, que con dicha pieza musical de la autoría del panameño Arturo ‘Chino’ Hassán (1911-1974), Solís iniciaría profesionalmente su despegue en la escena musical mexicana. Era el año de 1955 y las cosas se acomodaban para Javier y su carrera profesional. Después de tal audición vendría entonces el primer material discográfico de Javier (con la grabación de “Por qué negar” y “Qué te importa”); pero por el momento escuchemos este primer bolero. «Oye, mi último bolero que canto con el alma…»
¿Qué tal? Pura calidad. Me imagino aquella audición en la CBS; Felipe Valdez Leal seguramente quedó encantado con el color y la tesitura de Solís y desde entonces le apostó a ello. También, como es sabido, otros habrán escuchado pero a un imitador más de Infante. No fue fácil quitarse esa sombra y Javier tuvo que esperar un poco más para que llegara la canción que finalmente le daría su lugar y terminaría por definir su estilo. Ya hablaremos de ello (estén pendientes). Por ahora nos queda esta muestra de lo que Javier finalmente dominó: el bolero ranchero.
Por aquí nos vemos y leemos. ¡Qué va!
San Valentín
febrero 14, 2006 § Deja un comentario
Esta bitácora no podía dejar pasar el detalle. Cierto, pura mercadotecnia y puro consumismo… pero aquí no. Aquí nomás es cosa de que se dejen consentir; no les vendo, no me compran, sólo disfrutan. Con la ayuda de Javier, por supuesto.
«Te amaré toda la vida», de Enrique (Coqui) Navarro. ¿Así o más romántico? Bella melodía, cómo no, la escuché por vez primera con el «Lujo de México», Marco Antonio Muñiz, y ya después en el cedé Vida de bohemio (muy recomendable, por cierto) del buen Solís. Seguramente habrá algunos otros artistas que la hayan grabado, pero estos dos, como dicen los regios, se la bañaron y nos dejaron un grito enamorado de diez.
¡Te amaré toda la vida!, canta Javier, y vaya que así se siente el amor a veces, ¿no?, de que lo sea, claro, es otra historia, pero de que se siente… oh sí.
Disruten pues y hagan disfrutar a sus enamorados, objetos del deseo y la pasión. Déjense querer y escuchen el grito enamorado, el recuento de las estaciones y la promesa de amor.
Feliz San Valentín, no compren: regalen/compartan lo que ya tienen. Por aquí nos vemos y leemos. ¡Qué va!
Cuerpo vertical, risa horizontal
febrero 7, 2006 § 2 comentarios
Luis Arcaraz ocupa un lugar especial en la historia del bolero y de la música en español; Javier Solís lo interpretó, y de qué manera. Ahora me topo con esta rolita que me parece tiene lo suyo pues reparte la dosis perfecta de Solís y de Arcaraz. Cierto, no es precisamente la más conocida de Luis ni una de sus mejores, pero tiene lo suyo. No sé, simplemente me gusta. Por supuesto, de Arcaraz tendremos más en esta bitácora, en especial para la canción de la semana, estén pendientes, selectos lectores.
Decía entonces que “Crucigrama” tiene un sabor especial. Escúchenla y ustedes dirán (¡comentarios, por vidita de Dios!). Es, creo yo, una dulce e ingenua interpretación del desamor. Es sencilla, pues. Pero, sí, por qué no, bonita; como para un día tranquilito y de inicio de semana. Es martes y Solís se arranca con este lindo bolerito.
Por aquí nos vemos y leemos. ¡Qué va!
PS. Selectos lectores del mundo mundial, gracias mil por su visita.
La Voz
febrero 3, 2006 § 1 comentario
Pues bien, antes de José José y —ni modo, se tiene que reconocer— Luis Miguel, hubo en México un intento por posicionar (del argot mercadológico) una voz en castellano en la escena musical mundial. Tener pues la contraparte de la voz anglosajona del mismísimo Frank Sinatra. Sin duda, parte del negocio de la industria, asunto que se vale e incluso aplaude, todo sea por, eso sí, posicionar algo que realmente valga la pena. Así, Sinatra, se sabe, fue bautizado como “la Voz” por merecidas y obvias razones: él era, es y será simplemente The Voice (no sólo por el sonido y color de ésta sino también por su fraseo… all in one).
Así las cosas, decía, México ha tenido sus intentos. El más reciente es Luis Miguel que, según algunos, bien puede ser esa voz —el crooner— que el mundo hispano tiene en estos momentos. Está por verse (o quizá ya se vio que nomás no). También, lo dicho, con José José se intentó tener la mentada voz: recordar, por ejemplo, su grabación/interpretación —bastante malita— de “New York, New York”. El intento no resultó.
Donde ya no se pudo ver ni saber si resultaba o no el intento fue con Javier Solís. Es decir, que Javier Solís (y/o sus managers) también buscó ser La Voz… Por lo menos en el aspecto del marketing; tan así que se grabó (en 1965) Javier Solís en Nueva York (CBS), un acetato que en su portada mostraba —por si la duda— al buen Solís con sombrero à la Sinatra. Además, ojo, se incluyó en la producción del disco, bajo la dirección y arreglos del innovador Chuck Anderson, a gente del equipo de Sinatra. Es decir, la apuesta era clara: demostrar que Javier Solís era ya la Voz (de crooner) de la canción en español.
Lamentablemente no hubo tiempo para que Solís refrendara (con presentaciones y más grabaciones de canciones inéditas, y con orquesta) ese título, pues al año siguiente falleció. No obstante, el disco logrado demuestra en verdad que la voz de Solís hacía lo que el alma —su condición de cancionero— le pedía. Dicho disco incluyó canciones algo más que clásicas, es decir, la mejor carne disponible en el asador, por ejemplo: «Bésame Mucho» de Consuelo Velázquez, «Cuando vuelva a tu lado» de María Grever, «Siboney» de Ernesto Lecuona, «Vereda tropical» de Gonzalo Curiel, en fin, material de primerísima calidad. Es más, cual remate, Solís grabó aquél ya clásico americano de Cole Porter, «Night and Day», en español («Noche y día», ¿la primera versión en castellano?):
Creo que sin el sombrero hubiera quedado mejor la estampa, pero aún así está más que bien la foto, ¿que no?
O qué tal esta otra donde se ve al Ojos Azules escudriñando al oriundo de Tacubaya, «Is he real?», acaso pensó.
Larga vida al swing y al bolero. Larga vida a las Voces
En esta tarde gris
enero 31, 2006 § 1 comentario
Ayer la tarde no era gris, pero así la sentí. Quizá es el invierno o el frío que la vuelve gris. O uno mismo. Total; Javier Solís tenía algo que cantar y así se lo pedí. Ya verán, escucharán, ustedes, contados y apreciados lectores (es decir, selectos), lo que me soltó el buen Solís. Claro, si por algo es el Señor de Sombras… caminando en la negrura del acetato.
Qué ganas de llorar en esta tarde gris… Por decir lo mejor. Las ganas apenas pueden llamarse así. En esta soledad no puede más el alma mía. Solís lo sabía, y así lo cantaba, lo gritaba cantando e implorando. Él no sentía las canciones: las vivía. Es un tango, señores, un tango, carajo. Y es Solís. Sólo lo he escuchado con él, pero , ya se imaginaran, fue grabado por otros más (e.g., Libertad Lamarque). De la grabación de Solís se omitió (vaya usted a saber por qué) esta parte de la letra:
«No supe comprender
tu desesperación
y alegre me alejé
en alas de otro amor.
Qué solo y triste me encontré
cuando me vi tan lejos
y mi engaño comprobé.
Mis ojos al cerrar
te ven igual que ayer
temblando al implorar
de nuevo mi querer
y hoy es tu voz que sangra en mí
en esta tarde gris.»
Ven, pues te quiero tanto, que si no vienes hoy, voy a quedar ahogado en llanto… Sí, uno se vuelve gris, ¡ven!… “En esta tarde gris”, de José M. Contursi (letra) y Mariano Mores (música).
Por aquí nos vemos y leemos. ¡Qué va!
PS. Ven, que te quiero tanto.

