Evaluación e ideas
febrero 28, 2006 § Deja un comentario
A manera de evaluación, creo que cerramos bien este primer mes de actividades. Si bien pudo haber más comentarios (ie, retroalimentación), los que hubo son buena señal de que esto apenas empieza y al parecer a buen paso. La invitación sigue abierta para la participación.
Por el momento retomo comentarios sobre, 1) el dueto de Javier Solís y Vicente Fernández y 2) más ideas para relanzar la figura de Javier Solís, y con ellos hilo algunas líneas. Voy.
El dueto
Por un lado se comenta que Vicente no lo hizo tan mal y que incluso merece el aplauso del respetable por aquel dueto que hizo con Solís. Por otro lado, se hace énfasis de que Chente perdió el tiempo y no tiene por qué andarse metiendo con Javier y su voz. Bien. Yo, me parece, me ubiqué con mi comentario en un punto medio. Es decir, razón hay para aplaudirle a Chente, que ni qué, pero también para pedirle (a él y a su gente) que las cosas se hagan de la mejor manera, y así creo que fue el caso de ese dueto incluído en su más reciente material: se pudo haber hecho mejor. De otro modo, como así señalan otros comentarios, no se hará patente más que una limitada interpretación musical frente al Señor de Sombras.
Cierto, Vicente buscó el homenaje y no la competencia, eso me queda claro, pero no del todo si dicho homenaje fue el mejor que él pudo haber hecho. Mi opinión es que más allá del gusto que pueda sentir por Vicente o Javier, la canción queda floja y no acaba de cuadrar. Pudo, insisto, ser de mejor modo el mentado homenaje. También es cierto que con Javier y su voz es muy difícil hacer un dueto: ésta era/es/será total e insuperable. Pero como la idea era un homenaje, pues más le valía a Chente escoger una canción donde su voz pudiera acompañar mejor (que no superar, pues no es competencia) a la de Javier.
No se juzga pues a Vicente sino a su trabajo. Que no es lo mismo. Se sabe que Vicente tiene lo suyo (nos guste o no), y por eso mismo, reconociendo lo que tiene, es que se aboga por que él y su gente hubieran ofrecido a la gente un mejor dueto. Ya lo dije, toda la tarea en realidad era de la parte de Vicente, así que no había más que escoger una mejor canción para el lucimiento de ésta y de las voces de ambos. Sigo pensando que sí era y es posible.
La película
Algún anónimo sugiere la idea de hacer una película sobre la vida de Javier Solís, y pone de ejemplo la peli de La Bamba (aquella sobre la vida de Ricardo Valenzuela). Se vale… aunque no sé si apostarle a un proyecto como ese. Es decir, no si va a quedar como aquella peli sobre la vida de Pedro Infante (ahora mismo no recuerdo el nombre) o aquellas sobre las vidas de José Alfredo Jiménez o Álvaro Carrillo. Si va a ser así, mejor que no, por vidita de Dios que no. O sea, que si van a intentar hacer una telenovela (culebrón, dicen los ibéricos) llevada al cine, pues no, no gracias. Pero, eso sí, como bien ejemplifica el anónimo, si será al estilo de La Bamba o, qué mejor, al estilo de la recién estrenada Walk the line (la vida de Johnny Cash), y otras cintas biográficas más, que sí se ocupan de la vida y esencia del cantante, pues va, así sí bailaría mija.
Tela hay, que ni qué, ya nomas sería cosa de saberla cortar. Últimamente no ha habido buenas películas de ese estilo en la cinematografía mexicana, ¿se podrá? Frida, hablando de artistas, pues fue un intento respetable, quizá por ahí pueda originarse una peli sobre el cantante Solís. Es decir, a final de cuentas, creo que bien se puede considerar la idea, no está de más y bien puede ser la punta del iceberg para un redescubrimiento y reconocimiento de la obra musical de Javier Solís. Ahora bien, que sean verdaderos actores los que interprenten a Solís (no, ni P. Montero ni A. Fernández son actores, recuérdenlo). Vale, por aquí nos vemos y leemos.
Mentiras, mentiras
febrero 24, 2006 § 9 comentarios
¿Por qué, selectos lectores, hay cosas que no se debieran de hacer y por alguna exótica y testaruda razón, la gente las hace? Y las graba y las vende. ¿Por qué se engañan?… Mentiras, mentiras.
Me puede gustar Vicente Fernández, a veces lo escucho y lo disfruto… Pero así no. Ya verán, escucharán, ustedes. Aquí la prueba de que Solís canta cada vez mejor, y a las pruebas se remite. “Mentira, mentira” de la autoría de Saulo Sedano (integrante de los Tres Diamantes), incluída en el más reciente material de Vicente Fernández, Mis duetos:
No sé quién seleccionó la canción, no sé quién le dió la idea, pero de verdad que no puede decirse, por tal selección, amigo del Charro de Huentitán, ni de la música. En la grabación del dueto Javier Solís-Vicente Fernández no hay lugar a dudas de la superioridad de Solís como Rey del Bolero Ranchero… ¿y/o de la crisis en la selección de nuevos materiales discográficos en el mercado? Hay de duetos a duetos, nada en contra de los que hace con sus hijos o incluso con Yuri, pero hacer uno con Solís, un poco de por favor y un mucho de respeto por la canciones y los intérpretes. Yo pensé que ya Manuelito Mijares (y sus duetos con Pedro Infante) y el mismo Alejandro Fernández (haciendo terna con Infante y Negrete) habían dejado claro que la tecnología no puede suplir al talento y estarse aventurando a andar armando duetos tecnológicos que hacen más mal que bien a la música en sí.
El resto de los duetos incluídos en el cedé (con Celia Cruz, Roberto Carlos, Aída Cuevas, Vicky Carr et al.) ciertamente se pueden disfrutar, pero éste con Javier Solís creo que se quedó en el intento. Vicente se la jugó y salió perdiendo. (Y más cuidado debería de tener pues es lo nuevo que está ofreciendo a sus seguidores: la mayoría del material del disco son más bien reediciones.) Inicia bien el Chente (con una prudente media voz) pero apenas entra Solís (en la segunda línea), la voz de Vicente se queda en el intento y de ahí no pasa (de ser algo así como coro chafa). Chente o respetó mucho a Solís o simplemente no le supieron armar ese dueto y me lo dejaron muy mal parado. Creo que incluso, ya que andaban de magos con la tecnología, mejor hubiera sido que copiaran y pegaran la voz de Alejandro (de su interpretación/grabación de la misma canción en aquél segundo material discográfico Piel de niña), y el dueto se hubiera escuchado mejor. Pero no, la canción no ayudó y tampoco la parte que le tocó a Vicente. La tarea era de Chente no de Solís, así que gran tache para él y su gente.
Es más, la voz de Chente se escucha apagada y sin ganas, pareciera que tan sólo se limitó a cumplir con el programa de grabación y ya. Sólo ésa primer línea y aquella de sentí que tu cuerpo extasiado se unía con el mío, dejan ver lo que Chente en realidad puede hacer con ese tipo de canciones, lo demás está para el olvido (pues prefiero escuchar a Solís en solitario). El mentira, mentira, tan sólo mentira…, ciertamente queda como sólo un sueño guajiro: Chente no supo hacer el dueto con Javier. Otras canciones pudieron haber seleccionado para el proyecto. No me alcanza entender el por qué de dicha selección. Es decir, otras canciones se acomodaban mejor, creo yo, para lo que se quiso hacer. Una un poco más ranchera o bravía, quizá, pues es donde se mueve mejor Chente (el dueto con José Alfredo quedó mejor, que ni qué, mucho mejor, o aquél con Felipe Arriaga). Romántica y todo lo que se quiera, pero más ranchera y no una donde la voz de Solís simplemente no deja mucho espacio (por su calidad y presencia total) para que otra más pueda hacer buena compañía. En fin. De tus duetos a mis duetos… Que pasen un buen fin de semana.
Por aquí nos vemos y leemos. ¡Qué va!
Canción de la semana 04
febrero 23, 2006 § Deja un comentario
Cumplimos el mes con esta cuarta canción semanal: «Sabor a mí», de Álvaro Carrillo. Estupenda creación del oaxaqueño que últimamente, por ejemplo, ha sido grabada por Georgina Meneses, parte de los nuevos valores (los de verdad) de la música mexicana, chulada de voz, chulada de mujer. Claro, Javier Solís prestó también su voz para la recreación de esta historia de amor, pasión… y sabor.
«Sabor a mí» (Álvaro Carrillo)
Tanto tiempo disfrutamos de este amor,
nuestras almas se acercaron tanto así,
que yo guardo tu sabor, pero tú llevas también… sabor a mí.Si negaras mi presencia en tu vivir,
bastaría con abrazarte y conversar,
tanta vida yo te di, que por fuerza tienes ya… sabor a mí.No pretendo ser tu dueño,
no soy nada, yo no tengo vanidad;
de mi vida doy lo bueno,
yo tan pobre, ¿qué otra cosa puedo dar?Pasarán más de mil años, muchos más,
yo no sé si tenga amor la eternidad,
pero allá tal como aquí
en la boca llevarás… sabor a mí.
En particular me gusta la parte donde pasarán más de mil años: con su voz Solís hace pasarlos y sentirlos. Es sólo un pequeño detalle… que marca la diferencia; su media voz logra el efecto y deja así una interpretación muy a su manera y de gran calidad.
Tanto Carrillo como Solís fallecieron de modo inesperado en la cumbre de su carrera, eran contemporáneos y con talento. «Sabor a mí» es botón (de nácar) de muestra, más adelante tendremos otros; por el momento, que así quede la primer aparición de Álvaro Carrillo en esta bitácora. Por aquí nos vemos y leemos. ¡Qué va!
NB. Actualización a cinco años: Diez años de Solís con Carrillo en el Salón de la Fama.
El primer último bolero
febrero 20, 2006 § Deja un comentario
Cuenta la leyenda que Javier Solís interpretó “Mi último bolero” como el primero. O sea, que con dicha pieza musical de la autoría del panameño Arturo ‘Chino’ Hassán (1911-1974), Solís iniciaría profesionalmente su despegue en la escena musical mexicana. Era el año de 1955 y las cosas se acomodaban para Javier y su carrera profesional. Después de tal audición vendría entonces el primer material discográfico de Javier (con la grabación de “Por qué negar” y “Qué te importa”); pero por el momento escuchemos este primer bolero. «Oye, mi último bolero que canto con el alma…»
¿Qué tal? Pura calidad. Me imagino aquella audición en la CBS; Felipe Valdez Leal seguramente quedó encantado con el color y la tesitura de Solís y desde entonces le apostó a ello. También, como es sabido, otros habrán escuchado pero a un imitador más de Infante. No fue fácil quitarse esa sombra y Javier tuvo que esperar un poco más para que llegara la canción que finalmente le daría su lugar y terminaría por definir su estilo. Ya hablaremos de ello (estén pendientes). Por ahora nos queda esta muestra de lo que Javier finalmente dominó: el bolero ranchero.
Por aquí nos vemos y leemos. ¡Qué va!
Canción de la Semana 03
febrero 16, 2006 § Deja un comentario
En esta ocasión la semana se pintó de rojo. No sólo por el mentado San Valentín sino también por la canción de la semana. Sin querer queriendo seleccioné “Granada” para acompañar esta semanita pasional y rojiza. De la autoría de Agustín Lara, “Granada” ha sido y será una pieza clave de la historia musical mexicana. Más que nada, creo yo, por su demanda vocal que la hace una pieza musical de gran calidad (ello sin hacer menos la lírica que contiene dicho tema: ¡es Lara!). Ha sido interpretada por artistas de todo nivel, desde Raúl de la Academia (!) hasta los Tres Tenores (Domingo, Pavarotti y Carreras) y Alfredo Kraus, pasando por Alejandro Fernández, Pedro Vargas y versiones instrumentales con guitarra, por ejemplo. Y sí, también por el Señor de Sombras, que es la versión de nuestro interés.
No sé el respetable, pero opino que de aquellos cantantes que no tienen la educación vocal de un tenor (como la de los citados Tres Tenores o don Pedro Vargas), Solís es el que mejor respetó esa distancia y más allá de jugarle al tenor (que claro, para todo hay tiempo, ya después el Potrillo se encargaría de hacerlo), se limitó a interpretar el clásico de Lara (y otros más, por cierto) a su manera. Ni más, ni menos.
El mariachi también cumple su función y ambos elementos, música y voz, se encargan de hacer una versión bastante respetable de “Granada” (que para los tiempos que corren, pocas veces se puede topar uno con el anhelado respeto por las cosas). Desde el inicio, volviéndo al asunto vocal, Solís no busca tonos de asombro o artificiales (sirvanse escuchar al Potrillo), le basta su media voz para la tarea. Es, pues, la mejor versión en mariachi de dicha canción. Si se quiere potencia ahí están los tenores, Solís ofrece simplemente un color de voz ad hoc al mariachi y una versión, finalmente, muy rica (musicalmente hablando) y disfrutable. Ése final (de sangre y de sol), noten ustedes cómo en lugar de preocuparse por la potencia y el que suene acá duro y recio (sic), Solís juguetea con el sol y brinda así un cierre óptimo para una loa a esa parte de la geografía española. Rediez.
Granada (Agustín Lara)
Granada, tierra soñada por mí;
mi cantar se vuelve gitano cuando es para ti,
mi cantar… hecho de fantasía,
mi cantar… flor de melancolía,
que yo te vengo a dar.
Granada, tierra ensangrentada en tardes de toros;
Mujer que conserva el embrujo de los ojos moros;
te sueño rebelde y gitana cubierta de flores
y beso tu boca de grana, jugosa manzana
que me habla de amores.
Granada, manola cantada en coplas preciosas,
no tengo otra cosa que darte que un ramo de rosas,
de rosas de suave fragancia
que le dieran marco a la Virgen Morena.
Granada, tu tierra está llena
de lindas mujeres
de sangre ¡y de sol!
¡Olé!
Por aquí nos vemos y leemos. ¡Qué va!
San Valentín
febrero 14, 2006 § Deja un comentario
Esta bitácora no podía dejar pasar el detalle. Cierto, pura mercadotecnia y puro consumismo… pero aquí no. Aquí nomás es cosa de que se dejen consentir; no les vendo, no me compran, sólo disfrutan. Con la ayuda de Javier, por supuesto.
«Te amaré toda la vida», de Enrique (Coqui) Navarro. ¿Así o más romántico? Bella melodía, cómo no, la escuché por vez primera con el «Lujo de México», Marco Antonio Muñiz, y ya después en el cedé Vida de bohemio (muy recomendable, por cierto) del buen Solís. Seguramente habrá algunos otros artistas que la hayan grabado, pero estos dos, como dicen los regios, se la bañaron y nos dejaron un grito enamorado de diez.
¡Te amaré toda la vida!, canta Javier, y vaya que así se siente el amor a veces, ¿no?, de que lo sea, claro, es otra historia, pero de que se siente… oh sí.
Disruten pues y hagan disfrutar a sus enamorados, objetos del deseo y la pasión. Déjense querer y escuchen el grito enamorado, el recuento de las estaciones y la promesa de amor.
Feliz San Valentín, no compren: regalen/compartan lo que ya tienen. Por aquí nos vemos y leemos. ¡Qué va!
Paréntesis musical
febrero 12, 2006 § Deja un comentario
Una vez más el desvelo hace de las suyas. Eso sí, espero que este paréntesis sea del agrado del respetable. La cuestión es que intenté buscar en la güeb algún video del buen Solís y nada, al menos nada en el formato que suele estar en algunas bitácoras y páginas güeb. Por ejemplo, en YouTube hay infinidad de videos de todo tipo, pero hasta ahora ninguno de Javier Solís. Ya tienen tarea aquellos solismaniacos que le sepan a ésas ondas técnicas y puedan subir (a alguna de estas páginas especializadas en la materia) alguno de su videoteca. No dejen de avisar. Mientras, ya les digo, he aquí un video que llamó poderosamente mi atención y que quiero compartir con ustedes, selectos lectores. Va:
[youtube http://youtu.be/Wb0Jmy-JYbA]¡Es Elvis!Exacto, otro rey de la escena musical. Y claro, digo yo, en esta bitácora dedicada al Rey del Bolero Ranchero bien podemos dar cabida al Rey del Rock, ¿que no? Y de qué manera, ustedes dirán.
*Suspicious minds (Mark James, 1969) es de mis canciones favoritas de Elvis; en ella se deja ver y sentir (en su interpretación en vivo, sobre todo) lo especial que fue aquél señor para la música. Es el año 1970 y Elvis dominaba los escenarios (en particular Las Vegas). Me parece que dicho año es quizá el de la cumbre de la carrera musical de Elvis, ya después vinieron más pastillas y kilos que terminaron con su vida (en 1977). Aquí queda pues este post y video como un recuerdo del Rey del Rock, en el blog del Rey del Bolero Ranchero… ¡Qué va!
* En adelante se vale leer el post en modo Jaime Almeida on, ¡je, je!
¿Desde cuándo escuchas a Javier Solís?
febrero 11, 2006 § 2 comentarios
Así fue la pregunta que me hizo mi cuate I., y de inmediato me trasladé a aquella sala donde una mujer escuchaba atenta el sonido del tocadiscos. En sus ojos había algo más que lágrimas: había tristeza y nostalgia. Yo observaba y ella escuchaba. Intenté interpretar la escena y no logré más que repetir aquella tristeza suya… pero sin saber el porqué de la mía. Ella tenía una razón, pues aquella voz de Solís la transportaba a otra época mejor donde pudo disfrutar de la compañía de un hombre bueno que desde hace tiempo había dejado de acompañarla y cuidarla; la voz de Solís era el recuerdo —acaso la imagen del hombre—, era la tristeza por aquél hombre lejano e inalcanzable. Para mí, en ese momento, era el descubrimiento de una tristeza que se depositaba de súbito en aquella mujer y que no había observado nunca antes en ella.
Momentos después volví a escuchar aquél disco ya sin el llanto y la presencia de la mujer. Lo hice repetidas veces no para encontrar los motivos de su emoción, sino para descubrir los míos. No tenía recuerdos de hombres, mujeres o momentos especiales, pero sí sentimientos que ayudados de la voz de Javier podían salir a flote (o nacer) con suma facilidad. La voz de Solís, cual anzuelo, los tomaba selectivamente, me los presentaba y eran ya míos. Magia pura. Así empezó todo, dejé de ver y oír, y comencé a observar y escuchar lo que Solís hacía. Ocurrió con aquella mujer y desde entonces conmigo.
Fue hace poco más de diez años, yo solamente contaba con aquél disco y así fue durante algún tiempo; pero después, claro, cuando más sentimientos comenzaron a necesitar de una ayuda para emerger y hacerme vibrar —vivir— Solís con más discos se instaló definitivamente en la sala y ahora soy yo el que suelo, como aquella mujer, escuchar atento el sonido de la voz de Javier. Son ya más de diez años de que Solís está presente en mi particular sala. La mujer y yo seguimos escuchando a Solís: ella ahora como aquél hombre: lejana e inalcanzable; y yo, como ella en aquél entonces: con la nostalgia de compañía y cuidado de alguien… lejana e inalcanzable.
Canción de la Semana 02
febrero 9, 2006 § 1 comentario
Hela aquí, selectos lectores, la semana 02 y su laureada canción: “Cataclismo” (Esteban Taronji, 1963). ¿Así o más directo el golpe? Desde el título es ya una anunciación de lo que la letra será: un estremecimiento, trastorno y alteración al momento del desprendimiento/alejamiento de la persona objeto del deseo (¿y del amor?). Una duda enorme media en la relación; una inseguridad sobre el sentimiento, inclusive. Si bien puede ser la canción típica de desamor o cosa relacionada, es la voz de Solís y la letra la que la hacen, a mi parecer, una muy diferente a aquellas canciones de «pégame pero no me dejes».
Solís de nueva cuenta muestra con su voz el alma de un enamorado atormentado, de aquél que vive entre sombras. La canción es de la última etapa de Javier, ya cuando se había consagrado como rey del bolero ranchero. Es, pues, un ejemplo perfecto del por qué Solís es lo que es. Hace un par de semanas (y un poco más) me vino de nueva cuenta a la mente dicha canción al verla citada por un participante en un foro de jóvenes al ponerla como ejemplo perfecto de canción triste-depresiva y excelsa. Claro, tiene magia la canción, ya lo digo, no es la típica canción triste para cortarse las venas pues no es claro si el protagonista está ya abandonado o a punto del abandono. Parece más bien la canción de un amante a su amada que está al borde de la muerte o bien el amante que hace patente su pasión y se imagina en la cumbre de ésta al situarse, a su vez, en un escenario donde no hay más que, eso, un cataclismo. Es bárbara. Solís cumple la tarea e interpreta tal situación con su voz. Más no se puede pedir, tan sólo escuchar y aplaudir.
Cataclismo (Esteban Taronji)
¿Qué pasará si tú me dejas?
¿Qué pasará si tú me olvidas?
Le he preguntado a las estrellas,
a la luna y al mismo sol.
¿Qué pasará si andando el tiempo,
de mí te cansas y te alejas?
Le he preguntado a la distancia,
a ver si el eco llega hasta Dios.
*Desesperado, presintiendo tu partida,
me imagino que te has ido para ver la reacción
que sufriremos cuando estemos separados,
y tú pienses en mis besos
y yo añore tu calor.
Fue la visión de este delirio
todo un desastre de locuras,
¡como si el mundo se estrellara,
un cataclismo para los dos!
(*se repite)
Por aquí nos vemos y leemos. ¡Qué va!
Cuerpo vertical, risa horizontal
febrero 7, 2006 § 2 comentarios
Luis Arcaraz ocupa un lugar especial en la historia del bolero y de la música en español; Javier Solís lo interpretó, y de qué manera. Ahora me topo con esta rolita que me parece tiene lo suyo pues reparte la dosis perfecta de Solís y de Arcaraz. Cierto, no es precisamente la más conocida de Luis ni una de sus mejores, pero tiene lo suyo. No sé, simplemente me gusta. Por supuesto, de Arcaraz tendremos más en esta bitácora, en especial para la canción de la semana, estén pendientes, selectos lectores.
Decía entonces que “Crucigrama” tiene un sabor especial. Escúchenla y ustedes dirán (¡comentarios, por vidita de Dios!). Es, creo yo, una dulce e ingenua interpretación del desamor. Es sencilla, pues. Pero, sí, por qué no, bonita; como para un día tranquilito y de inicio de semana. Es martes y Solís se arranca con este lindo bolerito.
Por aquí nos vemos y leemos. ¡Qué va!
PS. Selectos lectores del mundo mundial, gracias mil por su visita.