Volver a cuando vuelva a tu lado
marzo 17, 2009 § 2 comentarios
En el episodio anterior (18/02/09) nos quedamos en que nuestro héroe había cometido errores en la grabación de “Cuando vuelva a tu lado” en su, ojo, versión bohemia para el álbum En Nueva York (1965). Es decir, avezados lectores, que hay otra versión y que es, de hecho, la incluída en el disco Lara, Grever, Baena (1962).
SOLISMANÍA hace pues el recuento de esta nuestra pifia.
Javier Solís grabó, caros lectores, dos versiones de esta particular pieza de Grever: una para su álbum En Nueva York (con duración de 4 min) y otra, ojo, con mariachi, para Lara, Grever, Baena (con duración de 02:21). Luego, en esta versión con mariachi no hay errores, repito, no los hay. Javier se hace acompañar del mariachi Jalisco de Pepe Villa y canta una versión corta (es decir, sin aquella introducción incluída en la otra versión) y con, podemos decirlo, mayor soltura y acaso poder. Así, amén de, insisto, estar libre de errores en la letra, toda ahora tiene sentido.
Años más tarde, el trío Los Patricios toma la versión bohemia (la del error), pues ciertamente es la que mejor se prestaba (dado el tempo de la voz), para la grabación de su dueto tecnológico con Javier Solís; de ahí que además del verso introductorio se tenga ese mentado error en la letra interpretada.
Ahora bien, para ponerle un toque elegante a este capítulo, aquí una muy pero muy bella (posible) portada del artista diseñador gráfico Daniel Gil (Santander, 1930 – Madrid, 2004), para el disco Lara, Grever, Baena (que nos hace preguntar, ¿por qué tan poquísimas veces Solís tiene esta merecida compañía de arte en sus discos, y tantas otras unas verdaderas penas ajenas, v.gr. el recién cedé Sus Grandes Exitos Con Banda?).
© Daniel Gil – artediez
Queda cerrado, me parece, el caso. No se pierdan más de estas entretenidas aventuras. Por aquí nos vemos y leemos. ¡Qué va!
¿Pos qué no?
marzo 1, 2009 § 2 comentarios
A 25 años de carrera artística Los Rieleros del Norte no sólo se celebran, sino que también celebran a Javier Solís: Homenaje a Javier Solís (Fonovisa, 2008), tal cual. Y así, cierran su 2008 e inician campantes este 2009.
Así las cosas, Daniel Esquivel, primera voz, se da vuelo en 12 canciones 12. Todas javieristas y, ojo, no del todo lugares frecuentes en estos menesteres del homenaje y reinterpretación. Esto es, que la selección tiene su chiste, su dificultad. Aquí la lista:
01. Qué va
02. Las rejas no matan
03. Regalo de Reyes
04. Espumas
05. Vete por favor
06. Carabela
07. Cada vez
08. Renunciación
09. Desierto en el alma
10. Con mis propias manos
11. La corriente
12. Esta tristeza mía
Cierto, el disco empieza y cierra con clásicas de clásicas, pero pasa por «Espumas» y, joyita de Javier, «Desierto en el alma». Brevemente, se puede decir que tal homenaje abre no precisamente con las mejores interpretaciones (flojonas, incluso), sin embargo, Los Rieleros rectifican camino con ese «Regalo de Reyes», acaso la mejor lograda, y así finalmente se tiene un producto sólido y recomendable (sobre todo para aquellos amantes del género norteño).
Para los seguidores férreos de Javier este homenaje es de aplaudir. No sólo refresca el legado de Solís, sino que lo aborda de una muy distinta manera. Escuchar como parte de un homenaje reinterpretaciones de «Regalo de Reyes», «Espumas», «Vete por favor» o «Cada vez», es señal de que Javier tiene todo un océano de posibilidades para su disfrute —amén de dejar claro hasta donde llegó (es decir, que ese italianísimo «Ogni volta», se escuche ya, gracias a Solís, a través del acordeón, es de tomarse en cuenta).
Luego, en aspectos geográficos (y no por ello menos importantes), mucho implica que Los Rieleros lleven a cabo este homenaje, pues su radio de acción es sobre todo en los EEUU. Así las cosas, tenemos dos opciones: Javier se escucha por aquellas tierras o se hará escuchar. Ambas opciones son de celebrar. Como fuere, Javier y su voz salen ganando. Y Los Rieleros también, ¡claro que sí!
Aquí un botón de muestra:
¡Échenle, mis rieleros! ¡Qué bárbaros!… ¡Qué va!
Cuando vuelva a tu lado: what a difference!
febrero 18, 2009 § 1 comentario
Gracias a la precisa observación de Andrés Fragoso, avezado lector de este espacio, reparo yo también en la pifia de la grabación de “Cuando vuelva a tu lado” (de María Grever) por Javier Solís (incluída, la mismita, en Javier Solís en Nueva York y Lara, Grever, Baena). Efectivamente, hay errores en la interpretación de Solís:
(1) Dice «el amor que te he dado no repitas jamás», debe decir «(…) no podrás olvidar»
(2) Dice «(si) el beso que negaste ya me lo puedes dar», debe decir «(…) ya no lo puedes dar»
(3) Dice «las cosas que te digo no podrás olvidar por compasión», debe decir «(…) no repitas jamás (…)»
Tomo como referencia las grabaciones hechas por otros artistas (disponibles en youtube; por cierto, hay una muy buena y acaso inesperada versión de Antonio Aguilar) y la letra en —si me preguntan, la mejor referencia en la web para el caso— MiCancionero.com
Así las cosas, Fragoso me apunta que el error pudo ser en la mezcla final de la canción. No lo creo. Pienso que simplemente fue un error en la interpretación de Javier. Es decir, si se tuviera constancia de ello en solamente un disco, podriamos pensar que sí, que hubo un error en la mezcla (pues en el otro disco se escucharía sin error alguno). Pero en los dos materiales discográficos se tiene la misma errónea versión. No hubo pues oportunidad de enmendarla. Javier Solís se dejó ir y así nos fue.
Pero vayamos al detalle. El primer error es obvio, pues no es lógico repetir uno mismo un amor dado por otro (cosa diferente a decir por ejemplo, «el amor que me has dado no repitas jamás» o «el amor que te he dado no repita jamás»). El segundo error puede pasar como licencia, digamos, poética, o bien, ¡qué va!, una enmienda a la versión original. Es decir, que de hecho es más lógico pensar en que ahora sí un beso negado se puede dar, y no como reza la versión original. Por el momento tenemos empate: una pifia versus una enmienda. Viene entonces el tercer error… que bien puede ser perdonado y aceptar, ciertamente, que una vez juntos —reunidos— las cosas dichas no se podrán olvidar por, sea pues, compasión. Sí, mejor es no repetir decires en esos íntimos momentos, pero, lo dicho, además puede uno también no olvidarlos. O sea, que, si me permiten, Javier es aprobado: 2 a 1, y no hay fijón.
La letra no es fácil, por supuesto, Grever tramó casi un rompecabezas. Se recuerdan agrios momentos y se anuncian unos melancólicos. No es claro que volver sea precisamente lo más esperado o alegre, simplemente se pide —se ruega— por un solaz. Así, la versión en inglés “What a difference a day makes” (letra de Stanley Adams, el mismo que le puso letra en inglés a “La Cucaracha”) es mucho más clara; si bien no es traducción de la letra original, sí tiene de alguna manera el mismo tema comparativo entre el antes y el ahora, donde el ahora es muy diferente gracias a la presencia de la otra persona. En inglés, pues, no hay drama alguno aunque, eso sí, y sobre todo en la exquisita versión de Dinah Washington, una explicación sensual del estar gratamente acompañados.
Como fuere, Javier, jugueteo del destino, hace una diferencia total. And the difference is… Solís!
Elige tú, que canta Moré
febrero 20, 2008 § Deja un comentario
A 45 años de su muerte, y porque ya va siendo hora de su muy debida mención en este blog, recordamos a Benny Moré (a) el Bárbaro del Ritmo. Un monstruo. La mejor voz cubana, un artista en toda la expresión. Fue un 19 de febrero cuando Moré zarpó definitivamente de su isla dejando tras de sí una valiosísima herencia musical forjada entre México (fue ahí, por cierto, donde adoptó el ‘Benny’) y Cuba.
«Conmigo no hay aquello de que no canto una canción/… yo canto cualquier cosa: y es porque soy buen cantador». Benny Moré cantó boleros, guarachas, sones, batanga, rumbas… ¿Les suena? Era Moré, carajo, un cantador. Como Solís, en sus palabras, era un cancionero. Eligan ustedes, selectos lectores, que cantan los que cantantes se saben y cantadores se dicen. Grandes ellos. Únicos.
Te escuchamos, Moré, bonito y sabroso. ¡Qué va!
Dio, come ti amo!
enero 19, 2008 § Deja un comentario
Ciertamente, éste es el título en italiano, el original, pues. De la inspiración de Domenico Modugno (el mismo de “Volare”), la versión en español de Javier Solís —“Dios, cómo te amo”, acaso mucho mejor que la de su creador— fue una de sus últimas grabaciones (recordemos que fue en 1966 cuando Javier muere, y en ese año la italiana Gigliola Cinquetti gana el Festival de San Remo con tal canción). Aquí el video (extracto de la película) de la versión italiana en voz de Gigliola (Domenico también la grabó tanto en italiano como en español):
[youtube http://youtu.be/nd3EbbQWriU]Sigamos pecando (San Valentín II)
febrero 14, 2007 § 2 comentarios
Como no todo es miel sobre hojuelas en estos menesteres del amor, he aquí una segunda versión de San Valentín al puro estilo de Solís, Señor de Sombras.
Que no se diga que no hay opciones, “Sigamos pecando” (de Benito de Jesús) es una rolita, ya la escucharan, con un toque más bien pasional: «aunque nos cause llanto,/ es este amor prohibido/ nuestra felicidad». Aquí Solís también recita y creo que hasta eso le sale con un estilo muy particular. Es decir, todo enamorado puede tener su lugar y aquellos que gusten de andar jugando con fuego (en sus distintas versiones), bien les puede venir al dedo este tema del boricua de Jesús (compositor prolífico y pilar del bolero).
Aquí la canción:
Mención aparte estos alejandrinos:
Hay un mundo imposible que nubla nuestras vidas;
hay un cielo de sombras que no nos deja luz;
y a pesar de tus cosas y a pesar de las mías,
por sobre todo el mundo, mi mundo serás tú.Aunque todos se opongan, tú estarás en mi vida;
tú estarás en la espuma que en el mar va jugando;
estarás como estrella de mi eterna sonrisa,
y olvidándolo todo, seguiremos pecando…
Así, así recita Javier y tantos más que aman y pecan, pecan y aman. O sea, no queda sino dejarse querer y saber querer (y querer hacerlo).
Por aquí nos vemos y leemos. ¡Qué va!
Canción de la Semana 27
enero 21, 2007 § 2 comentarios
Y no es precisamente que ésta sea la semana número 27 (del año o del blog), es sólo que es la vigésima séptima vez que la SOLISMANIA presenta su selección musical-semanal. También, como se hace con cada canción y parte fundamental de este blog, están disponibles (en los archivos mensuales) las respectivas notas (posts) dedicadas a tales selecciones semanales.
La canción que ahora nos ocupa es recomendación de la amable lectora Liliana, quien según nos cuenta es su favorita de favoritas. Hace bien, que ni qué, muy buena esta rola y hela aquí para el resto de lectores sabedores de lo bueno y exquisito de la vida: Dos almas.
El autor es Domingo Fabiano, mejor conocido como Don Fabián, compositor y músico argentino cordobés que enriqueció al bolero desde queridas tierras tangueras. Dos almas fue grabado por primera vez por Gregorio Barrios (cantante español que vio sus mejores años en la Argentina de los cuarentas y cincuentas); después fue ya un clásico que Javier Solís grabó y está incluído en su disco Añoranzas. Ahora bien, del por qué la inclusión de tal tema en tal disco (covers à la Solís, si me permiten la expresión), me atrevo a pensar que se debe más bien al éxito que tuvo (la canción) con la Sonora Matancera y Leo Marini (como vocalista) en tierras caribeñas y mexicanas. Aquí la letra:
Dos almas (Autor: Don Fabián)
Dos almas que en el mundo
había unido Dios;
dos almas que se amaban,
eso éramos tú y yoPor la sangrante herida
de nuestro inmenso amor
gozábamos la vida
como jamás se vioUn día en el camino que cruzaron nuestras almas,
surgió una sombra de odio que nos separó a los dos,
y desde aquel instante mejor sería morir
ni cerca ni distante podremos ya vivir
No sé ustedes, selectos lectores, pero esta vez, al escuchar la versión de Solís, sí noté un dejo de Pedro Infante… Vale, se aceptan mentadas y golpes varios (que no bajos), pero, como diría Cuco, así me suena. De hecho, al parecer Pedro ni siquiera grabó tal canción, ¿o sí? Creo que no, pero no sé por qué exótica razón me recordó a Pedro esta versión de “Dos almas” de Javier. Ahora bien, les digo que me recordó a Pedro, nada más, pues tampoco quiero que se entienda que prefiero a la versión de Pedro o algo así. Es sólo eso, que Infante me vinó a la mente cuando escuché la canción (para esta su evaluación semanal). Quizá sea que en el disco, “Dos almas” se ubica después de “Angelitos negros”. Quizá, quizá. Eso sí, de que es magistral la interpretación, lo es, sin duda alguna. Y si quedara duda de ello, después de “Dos almas”, en el disco le sigue “Hoja seca”, rolón que en las primeras líneas y entrando a la taberna, Javier deja claro quién es alma y corazón del bolero ranchero. Sí que sí.
Por aquí nos vemos y leemos, ¡qué va!
NB. Recuerden que SOLISMANÍA es mucho por y para ustedes, así que no dejen de sugerir canciones para el deleite de todos. Gracias, Liliana.
Regalo de Reyes
enero 6, 2007 § 3 comentarios
Por supuesto que no es una canción alegre o festiva que celebre tal día,«Regalo de Reyes» es una melodía muy à la Solís. Editada originalmente en el disco del mismo nombre e incluída en un par de recopilaciones (e.g., Mexicanísimo, 2005), la canción no es del todo la más popular de Javier o de algún otro intérprete (e.g., Chayito Valdéz), sin embargo, reúne los ingredientes básicos para ser una clásica de clásicas. Aquí la letra:
Regalo de Reyes (Autor: David Lama)
Ya va llegando diciembre y sus posadas,
se va acercando ya también la Navidad,
el año nuevo me traerá nuevas tristezas
y por tu ausencia lloraré en mi soledad.Si tú te encuentras brindando en tu alegría,
algún recuerdo de mi amor te llegará,
tal vez evoques el calor de mis caricias
y con tu copa al terminar me olvidarás.Si con los meses y los años tú no vuelves,
y si una gracia el cielo a mí me puede dar,
le pediré como regalo un día de Reyes,
besar tus labios y estrecharte junto a mí.Y si cansada de la vida a mí regresas,
y si el destino no te da felicidad,
habrá una cruz en el final de tu camino:
serán mis brazos que por ti esperando están.
Y aquí la voz oval:
Por aquí nos vemos y leemos, ¡qué va!
Solís y Curiel
noviembre 13, 2006 § Deja un comentario
A petición de una selecta lectora, he aquí una muy buena rola de don Gonzalo Curiel Barba (1904-1958). A todo esto, no sé si en serio fue la petición o, simplemente un correo al azar o algo por el estilo. Como sea, con gusto escuchamos a Javier interpretando a Gonzalo. Fueron en total, registradas, cuatro canciones que Javier le grabó. La más conocida sin duda es “Vereda tropical”, incluída en el cedé Añoranzas (canción que recientemente ha sido grabada por Pablo Montero, con arreglos respetables e interesantes pero con una voz hueca y plana, en su más reciente disco). Las otras tres son Amargura, Dolor de ya no verte e Incertidumbre, que es la que hemos de escuchar.
Aquí la letra, bella toda ella.
Incertidumbre (Autor: Gonzalo Curiel)
¡Ay, cómo es cruel la incertidumbre!
Si es que tus besos son de amor
o sólo son para engañar.¡Ay, esta amarga pesadumbre!
Si ella merece mi dolor
o yo la tengo que olvidar.Si la vas a juzgar, corazón,
nunca pienses que ella es mala;
si es valiente y te comprende,
no la pierdas, corazón.El dolor y el amor, corazón,
valen poco junto a ella;
si merece más que eso,
da tu vida, corazón…Incertidumbre: es el dolor del alma;
incertidumbre: es el dolor de… amar.
Precisión absoluta de Javier para cantar cada línea. Su final es certero y apenas justo para eso, precisamente: la incertidumbre. De nueva cuenta, gracias por la recomendación; Curiel y Solís: dos grandes de la canción.
Por aquí nos vemos y leemos. ¡Qué va!
¡Gocemos nuestra vida! (CS26)
octubre 8, 2006 § 1 comentario
¡Por fin! Gran pendiente en este blog. Y sí, todo sea por complacer a ustedes, selectos lectores, que me hacen el favor de visitar este humilde rincón. El buen lector Ismael Aguirre desde hace tiempo está solicitando esta joyita de canción: “Gocemos nuestra vida”, de Miguel Martínez.
Aquí la rola, ¡disfrútenla!:
Aquí la letra:
Gocemos nuestra vida (Autor: Miguel Martínez)
No quiero que te vayas todavía
espera que amanezca vida mía;
No sé hasta cuándo vuelvan
mis brazos a estrecharte,
mis labios a besarte con loca pasión.*Recuesta tu cabeza aquí en mi pecho
y quédate dormida corazón.
Gocemos nuestra vida y el mundo que se acabe,
abrázame muy fuerte te ruego por favor.[*Se repite]
No sé los antecedentes de la canción en sí. Tampoco tengo datos del autor. Sin embargo, bien podemos imaginar la escena, el escenario, de la canción. Algo quizá muy común pero que en lo bajo se suele hablar, aunque se disfrute en lo alto de nuestras emociones. Ahí están, dos amantes, dos personas piel a piel en total desnudez y enredados con abrazos, besos y caricias. El mañana es una promesa y es sólo en ese momento cuando la certeza es total y se saben queridos y amados. Entrega total. Total pasión. Un momento cuando efectivamente el Mundo no importa y su giro mucho menos. Sólo importa la vida y su gozo. El goce es lo único que cabe entre los pequeños espacios que los cuerpos dejan entre sí. Es tan fuerte el abrazo. Se acurrucan, se mecen. Gozan. ¡Qué más da la vida de cada uno! Lo que importa es la vida de ambos juntos, esa vida común que ambos tienen cuando fundidos están. Es la única seguridad de los dos: su vida… nuestra vida, dicen. Frente a la incertidumbre (no sé hasta cuándo vuelvan mis brazos a estrecharte), la seguridad del abrazo… y del ruego. La súplica por el deseo que se cumple cada momento como ése donde, como Javier supo expresarlo, se conjuntan la melancolía (por la separación) y la alegría (por los brazos que estrechan y los labios que besan). Un momento donde lo único que resta decir es eso, precisamente: gocemos nuestra vida… y el mundo que se acabe. ¡Qué va!
Por aquí nos vemos y leemos.
NB. Gracias mil, Raúl, por siempre tu valiosa ayuda.


