Solís rules!
marzo 2, 2009 § Deja un comentario
Siguiendo con el tema de las reinterpretaciones del legado de Solís, esta vez toca el turno a una muy alternativa y no por ello de menor valía. Y si bien no es homenaje directo (como el recién mencionado de Los Rieleros), es uno que da cuenta del peso de Javier Solís en toda la escena musical. Sin más rodeos, hablo de Salvador y los Leones y su recién editado cedé Amormuerte (2008). En él, la voz de Salvador Moreno (voz principal también del grupo La Castañeda) vuelve a hacer de las suyas y, como él mismo lo dice, con ello rendir su tributo, y dejar una constancia más de su culto, a Javier.
No es la primera vez. Ya antes, en La Castañeda, interpretó El loco —incluída en El Globo Negro [locus niger] (1995)— y, como se mencionó en este espacio en enero 2006, Entrega total, parte del material discográfico Galería acústica (2004). De esos dos registros, me quedo con el primero. Aquí para escuchar en youtube.
Entonces, con los arreglos de Jair Rivas (virtuoso y premiado guitarrista, incluso considerado por algunos como el mejor guitarrista de México, al menos dentro del género rockero, dicho esto sin restarle mérito alguno), integrante y líder de los Leones, se pone en marcha este proyecto con la guía de Salvador. Son pues Salvador y los Leones (completan el cuadro: Rody en la batería, León en el bajo y Víctor en la guitarra segunda). El disco es básicamente una reinterpretación de boleros y rancheras nada menos que de la mano del metal, de guitarras, tal cual, al estilo Eddie Van Halen o Steve Vai (con él ya ha hecho segunda el mentado Jair). Y es aquí donde está la diferencia con las grabaciones arriba mencionadas; esta vez la voz gótica de Salvador encuentra, para el propósito de su cruzada, un marco realmente excepcional y tenemos así un material, sin duda, valioso.
«Bolero gótico» es como se ha bautizado, por el propio Salvador, a este nuevo género. Si me dejan, yo lo llamaré simplemente «Solís reloaded«. Es decir, escuchar ahora ese Cuatro cirios en compañía de ese rasgueo de cuerdas, es realmente cargarse de todo aquello que Javier imprimió en sus interpretaciones. Es hacer explotar los sentidos; Salvador y los Leones lo hacen con esa manera exclusiva del metal (merol, pa’ los cuates): poner la bala extra en la pistola… reload it! Y sí, de las tres canciones del repertorio de Solís incluídas en tal material, me quedo con Cuatro cirios. Me encantó de principio a fin. Le seguirían Cenizas y Sombras. Aquí pues el myspace de la banda donde pueden escuchar parte del material, y acá un canal de youtube donde pueden escuchar todo el disco. Por cierto, ahí en el myspace se puede leer la lista de influencias del grupo: en primerísimo lugar Javier Solís.
Los dejo con una versión en vivo (ocurrida ahí en mi querido y extrañado Xochimilco).
[youtube http://youtu.be/K1Iii0eRheM]Ya saben, comentarios bienvenidos y necesarios. ¡Qué va!
PS. Aquí una nota en El Universal de mayo 2008 donde se anunciaba el proyecto y algunos pormenores.
Con banda sinaloense
febrero 28, 2009 § Deja un comentario
El año pasado, 30 de junio, un anónimo (ven por qué quiero que firmen sus comentarios) hizo mención —en la sección de comentarios de la nota: Discos y más discos… ¿cuántos?, 31/05/2006— de un nuevo cedé de Javier Solís: Javier Solís: sus Grandes Exitos con Banda (2008). En su momento no pude recabar información al respecto y dejé el apunte en el aire. Hoy me encuentro ahora sí con el mentado cedé:
01. Poco a poco
02. Sombras
03. Con mis propias manos
04. Si Dios me quita la vida
05. Pa’ todo el año
06. Una limosna
07. Payaso
08. Las rejas no matan
09. Amigo organillero
10. Esta tristeza mía
10 arreglos 10. Exactamente, diez mezclas de la voz de Solís con el sonido tradicional, y de alguna manera clásico ya, de la banda sinaloense. Luego, en lo que tengo la oportunidad de escucharlo de principio a fin (desde este lado del Atlántico no me es tan fácil hacerme del disco), aquí una probada (y de muy buena manufactura) cortesía del caro Raúl (rey11mx):
[youtube http://www.youtube.com/watch?v=povxkcoNtYo&feature=player_embedded]Efectivamente, como acota Raúl, es un disco por fuerza controvertido. Es decir, a diferencia del trío, orquesta, o incluso la banda de viento tradicional (sinfónica, la llaman unos), el que escucha a Solís, si me permiten la expresión, no lo presta tan fácilmente a un género que hoy día pasa más bien por el filtro (y gusto) puramente comercial antes que por uno realmente musical.
Ahora bien, en su momento, lo sabrán mejor que yo, avezados lectores, a Javier ya lo hicieron cantar con banda sinfónica sus excelsos valses y el resultado fue realmente bueno; tuvo un marco que supo acoplarse a la suavidad de Solís y se lograron unos tres cuartos de antología. La diferencia ahora es que Solís tiene un mayor reto —dado, lo dicho, el registro actual, esperado y deseado, del sonido de este tipo de banda. Tal sonido está ya muy lejos de aquello que gente como Luis Pérez Meza logró otrora hacer con la banda sinaloense (encumbrarla, en una palabra). Así, la voz de Javier parece ahora sujeta al acompañamiento y hay momentos incluso que parece una competencia (inútil, por supuesto) entre la voz de Javier y el sonido del viento metálico. Y ni hablar de, al menos en la muestra que ofrece mixup.com.mx de «Si Dios me quita la vida», donde parece incluso que quieren que suene a pasito duranguense.
Lo deseable, por supuesto, es que el propio Javier se hubiera impuesto esa tarea de, pongámoslo así, pasar del mariachi a la banda sinaloense, pues sólo él hubiera sabido encontrar (como lo hizo, por ejemplo, con una orquesta) el punto perfecto de armonía; así como, en una analogía, el referido Pérez Meza hizo lo suyo con, en su caso, el mariachi (p.ej., ver aquí y comparar, sin reparo alguno, con versiones como ésta: cada una tiene lo suyo y no hay conflicto alguno a pesar de las diferencias entre los géneros acostumbrados en cada intérprete).
Entonces, que sin haber escuchado totalmente el disco, yo preveo un balance apenas positivo gracias únicamente a, exacto, la aparición de Javier en tales menesteres de mezcla y sonidos de moda (¿a eso parece reducirse nuestra querida tambora?). Gracias pues a la perenne presencia de Javier en el gusto musical de la gente, productores y músicos de banda incluídos.
Por aquí nos vemos y leemos. ¡Qué va!
Actualización/Fe de erratas
Según yo «Si Dios me quita la vida» no es javierista. Error. Lo es y totalmente: Luis Demetrio (1931-2007), el compositor, la pensó especialmente para Javier Solís.
Cuando vuelva a tu lado: what a difference!
febrero 18, 2009 § 1 comentario
Gracias a la precisa observación de Andrés Fragoso, avezado lector de este espacio, reparo yo también en la pifia de la grabación de “Cuando vuelva a tu lado” (de María Grever) por Javier Solís (incluída, la mismita, en Javier Solís en Nueva York y Lara, Grever, Baena). Efectivamente, hay errores en la interpretación de Solís:
(1) Dice «el amor que te he dado no repitas jamás», debe decir «(…) no podrás olvidar»
(2) Dice «(si) el beso que negaste ya me lo puedes dar», debe decir «(…) ya no lo puedes dar»
(3) Dice «las cosas que te digo no podrás olvidar por compasión», debe decir «(…) no repitas jamás (…)»
Tomo como referencia las grabaciones hechas por otros artistas (disponibles en youtube; por cierto, hay una muy buena y acaso inesperada versión de Antonio Aguilar) y la letra en —si me preguntan, la mejor referencia en la web para el caso— MiCancionero.com
Así las cosas, Fragoso me apunta que el error pudo ser en la mezcla final de la canción. No lo creo. Pienso que simplemente fue un error en la interpretación de Javier. Es decir, si se tuviera constancia de ello en solamente un disco, podriamos pensar que sí, que hubo un error en la mezcla (pues en el otro disco se escucharía sin error alguno). Pero en los dos materiales discográficos se tiene la misma errónea versión. No hubo pues oportunidad de enmendarla. Javier Solís se dejó ir y así nos fue.
Pero vayamos al detalle. El primer error es obvio, pues no es lógico repetir uno mismo un amor dado por otro (cosa diferente a decir por ejemplo, «el amor que me has dado no repitas jamás» o «el amor que te he dado no repita jamás»). El segundo error puede pasar como licencia, digamos, poética, o bien, ¡qué va!, una enmienda a la versión original. Es decir, que de hecho es más lógico pensar en que ahora sí un beso negado se puede dar, y no como reza la versión original. Por el momento tenemos empate: una pifia versus una enmienda. Viene entonces el tercer error… que bien puede ser perdonado y aceptar, ciertamente, que una vez juntos —reunidos— las cosas dichas no se podrán olvidar por, sea pues, compasión. Sí, mejor es no repetir decires en esos íntimos momentos, pero, lo dicho, además puede uno también no olvidarlos. O sea, que, si me permiten, Javier es aprobado: 2 a 1, y no hay fijón.
La letra no es fácil, por supuesto, Grever tramó casi un rompecabezas. Se recuerdan agrios momentos y se anuncian unos melancólicos. No es claro que volver sea precisamente lo más esperado o alegre, simplemente se pide —se ruega— por un solaz. Así, la versión en inglés “What a difference a day makes” (letra de Stanley Adams, el mismo que le puso letra en inglés a “La Cucaracha”) es mucho más clara; si bien no es traducción de la letra original, sí tiene de alguna manera el mismo tema comparativo entre el antes y el ahora, donde el ahora es muy diferente gracias a la presencia de la otra persona. En inglés, pues, no hay drama alguno aunque, eso sí, y sobre todo en la exquisita versión de Dinah Washington, una explicación sensual del estar gratamente acompañados.
Como fuere, Javier, jugueteo del destino, hace una diferencia total. And the difference is… Solís!
Dio, come ti amo!
enero 19, 2008 § Deja un comentario
Ciertamente, éste es el título en italiano, el original, pues. De la inspiración de Domenico Modugno (el mismo de “Volare”), la versión en español de Javier Solís —“Dios, cómo te amo”, acaso mucho mejor que la de su creador— fue una de sus últimas grabaciones (recordemos que fue en 1966 cuando Javier muere, y en ese año la italiana Gigliola Cinquetti gana el Festival de San Remo con tal canción). Aquí el video (extracto de la película) de la versión italiana en voz de Gigliola (Domenico también la grabó tanto en italiano como en español):
[youtube http://youtu.be/nd3EbbQWriU]Canción de la Semana 20
junio 23, 2006 § 1 comentario
Atendiendo las peticiones, esta semana SOLISMANÍA presentó a Javier Solís con “¿Por qué me dejas?”, original de Gilbert Bécaud y P. Delanoë. Es un cover, o bien, como alguna vez ya lo hemos acotado, más bien un remake en voz de Solís. O sea, una versión muy suya de una balada francesa que alcanza otra dimensión cuando se topa con el mariachi y la voz de Javier. Aquí la letra:
¿Por qué me dejas? (Autores: Gilbert Bécaud y P. Delanoë)
¿Por qué te vas?, ¿por qué te alejas?
Fue sin querer que tu orgullo herí.
¿Qué voy a hacer si tú me dejas,
sin tu amor, qué será de mí?Ya un sol no habrá como el de ayer
ni un cielo azul, ni un atardecer;
Ya no he de ver, si tú te vas,
amanecer jamás.¿Por qué te vas si todo ha muerto,
si para mí ya no hay bien ni mal?
El mundo está sin ti desierto,
sin tu amor todo me da igual.Ni el más allá me importa ya,
tú eres el fin, la eternidad;
todo es igual para los dos
y quedará tu adiós.¿Qué voy a hacer si tú me dejas?
¿Qué voy a hacer sin ti, sin ti, sin ti?
De principio a fin es una joyita. Las trompetas dan certera introducción para luego escuchar el cuestionamiento de Javier. ¿Por qué? Simple pregunta. Complicado porvenir. Y Solís está ahí, implorando, gritando, rogando… cantando. Las pausas en el fraseo están totalmente en su lugar: así es cuando de adioses se trata.
“Et maintenant” (título original en francés) fue el gran éxito de Bécaud en 1961. Por fuerza se hizo escuchar en otras lenguas y así, por ejemplo, en inglés se grabó con el nombre de “What now my love”, con sobresalientes interpretaciones de Frank Sinatra y Andy Williams. En español no tengo noticia de grandes interpretaciones… sólo la de Javier. Si comparamos la versión anglosajona con la hispana, me quedo con ambas: cada una tiene lo suyo y creo que ambas superan a la original versión. Eso sí, el bolero ranchero de Javier es mucho más romántico y quizá eso le ha de dar más puntos, cómo no. Ya lo digo, el ritmo y fuerza que le imprime Javier son idóneos para tales temas. En resumen, si bien me quedo con ambas versiones, prefiero el castellano de Javier. ¡Qué va!
Disculpas mil por la falta de líneas, pero este Mundial vaya que lo ocupa a uno. Por aquí nos vemos y leemos.
Canción de la Semana 19
junio 14, 2006 § 1 comentario
Perfecta, más que perfecta esta canción de la semana para los tiempos que corren. Bueno, el tiempo que corre y se tiene en distintos lugares del mundo: calor y más calor. No cabe duda que el tiempo es muy diferente cuando calienta el sol… aquí en la playa (en Vallarta, jugueteaba el Pirulí). Ya no estoy en la playa, pero como si lo estuviera. Este calor nos obliga a adoptar la actitud. Y sí, también seguramente nos motiva a escuchar a Solís y, por qué no, como él cantaba, sentir el cuerpo vibrar del ser querido, ¡qué va!
Selectos lectores, he aquí a “Cuando calienta el sol” de Mario y Carlos Rigual. La canción es un clásico sesentero que incluye intérpretes tan diferentes como Raphael o Nancy Sinatra. Aquí, cual debe ser, la tenemos en voz de Javier Solís que, como debe ser, tiene una dimensión totalmente única (como, hay que decirlo, aquella versión noventera de Luis Miguel). Aquí la letra:
Cuando calienta el sol (Autores: Mario y Carlos Rigual)
Amor, estoy solo aquí en la playa
es el sol quien me acompaña
y me quema, y me quema, y me quema…Cuando calienta el sol aquí en la playa,
siento tu cuerpo vibrar cerca de mí;
es tu palpitar, es tu cara,
es tu pelo, son tus besos,
me estremezco, ¡oooh…!Cuando calienta el sol aquí en la playa,
siento tu cuerpo vibrar cerca de mí;
es tu palpitar, tu recuerdo,
mi locura, mi delirio,
me estremezco, ¡oooh…!
¡cuando calienta el sol!Es tu palpitar, tu recuerdo,
mi locura, mi delirio,
me estremezco, ¡oooh…!
¡cuando calienta el sol!
¡cuando calienta el sol!
¡cuando calienta el sol!
¡cuando calienta el sol!
De las mejores interpretaciones para esta canción que tan puede ser un bolero como una popera. Claro, el bolero lo es gracias a Javier; es así, con ese color de voz, como el sol ha de calentarnos en la soledad y hacernos sentir su cuerpo, su palpitar, cara, pelo y besos, y estremecernos. Solís se hace de mil voces, todas de él, y del mariachi para hacer una versión única de la canción. Del mariachi sobresalen los violines, pongan atención y verán cómo se escuchan realmente bien. En conjunto se tiene sencillamente el acompañamiento acertado para la voz de Javier. Se tiene, pues, una cálida interpretación. Cuando canta el Solís.
Por aquí nos vemos y leemos, ¡qué va!
Canción de la Semana 17
mayo 26, 2006 § 1 comentario
Esta canción me encanta. La escuché por vez primera en voz de Solís y desde entonces es una de mis favoritas. La versión original, «Il mondo» (1965), es con Jimmy Fontana, que la grabó tanto en italiano como en español (también hay versiones varias en ambos idiomas con distintos intérpretes), y con la que cobró fama internacional. Por cierto, en algunas fuentes señalan 1972 como año de lanzamiento de la canción, pero ello no es posible toda vez que Solís la grabó y eso bien pudo ser en el mismo 1965 o en 1966. Así, en español, además de Solís conozco un par de versiones más, una por José José (siendo una de sus primeras grabaciones y de las que lo ayudaron a tomar vuelo antes de su inmortal «El Triste») y una muy peculiar, ya más reciente, de un grupo sudamericano llamado La Barra (en versión cumbia).
La versión original es con letra de Gianni Meccia, música de Italo Greco, Jimmy Fontana y Carlos Pes, y arreglo del mismísimo Ennio Morricone, el cual creo se mantiene hasta cierto punto en la versión en español que nos ocupa. Solís canta esto:
El mundo
No, en esta noche ya no pienso, amor, en ti;
abrí los ojos solamente para ver
si en torno a mí giraba el mundo como siempre.Gira el mundo gira, en su espacio infinito,
con amores que comienzan, con amores que terminan,
con las penas y alegrías de otras gentes como yo.¡El mundo!, por eso ahora yo te miro,
y en tu silencio yo me pierdo,
y no soy nada al verte a ti.
¡El mundo!, que no ha parado ni un momento,
su noche muere y viene el día, y ese día verás…¡El mundo!
La traducción al español, si me dejan acotar, por lo menos la que grabó Solís, no es del todo clara o equivalente a su original en italiano. Empero, que ni qué, la voz de Javier supera tal limitación y deja claro el sentimiento y mensaje de la canción. Además, con ese acompañamiento de orquesta (que, insisto, recuerda al arreglo de Morricone) es sencillamente una canción de antología. Y sí, efectivamente, está incluida en ése recién editado cedé de Javier Solís con Orquesta (sumamente recomendable todo él, por supuesto).
Solís interpreta así:
Tema interesante: no le canta en sí a un amor perdido sino a la realidad misma después, quizá, de tal amor perdido. Es cual recordatorio de que al final no queda más que esa realidad, ese mundo girando con o sin nosotros, con alegrías o penas, pero siempre girando. Somos pues apenas un mínima parte de este gran mundo y, queriendo o no, siempre un siguiente día nos guardará.
Me gusta la letra, es seguramente muy sencilla (simplona, si se quiere), pero dada la interpretación de Javier y esa música cadenciosa de la orquesta —la introducción es maravillosa—, «El mundo» nos hace girar y nos recuerda que no queda sino hacerlo junto con él, y ese día (como dice la versión italiana) llegará, o se verá (como dice la versión en español)… ¡El mundo!
Por aquí nos vemos y leemos, ¡qué va!
Envío
Este mundo gira y hace llegar la SOLISMANÍA a lugares tan bellos como Perú (estadísticamente es el tercer destino de este blog, después de México y EEUU). Saludo grande a los javieristas que ahí se encuentren, en especial a Luis B. y Manuel, que recién se comunican a nuestra base de operaciones (les recuerdo que hay diversos medios para ponerse en contacto con este su valedor). Bienvenidos siempre.
Canción de la Semana 16
mayo 17, 2006 § Deja un comentario
Esta vez me ayudaré de uno de ustedes, selectos lectores, para hablar de la canción de esta semana que corre: “Quémame los ojos” de Nelson Navarro. Rolando (Rolmen) nos sugiere la canción y apunta:
«[…] Tema musical que en su momento lo grabó un cantante cubano, Celio González, acompañado de la sin igual Sonora Matancera. […] Pues bien, posteriormente lo grabó Javier Solís y vaya sorpresa, ¡qué cambio!, ¡qué interpretación!, qué prodigio de voz hace este hombre al final de la canción cuando en la frase final dice: pero nunca digas…que no volverás. Javier hace un desdoblamiento de media voz tan singular que ya quisieran muchos cantan-tuchos de hoy, poder hacer.»
Aquí la letra:
Quémame los ojos (Nelson Navarro)
Deja que tus ojos me vuelvan a mirar;
deja que tus labios me vuelvan a besar;
deja que tus besos ahuyenten las tristezas
que noche tras noche me hacen llorar.Deja que la luz retorne a mi alma
para que lo triste se marche de mí;
déjame sentirme dormido en tus brazos
para que mi ser se llene de ti.Deja que mis sueños se aferren a tu pecho
para que te cuente cuán grande es mi dolor;
déjame estrujarte con ese loco amor
que me tiene al borde de la desolación.Deja que mis manos no sientan el frío,
el frío terrible de la soledad;
quémame los ojos si es preciso, vida,
pero nunca digas que no volverás.
Toda una época es este tipo de canciones, herencia acaso de un estilo de vida. Ciertamente Celio González (pilar junto con Celia Cruz y Bienvenido Granda de esa institución musical que es la Sonora Matancera) la graba y la hace todo un éxito. Después vendrá Solís para sentir el frío terrible y dejar que su voz nos encante… No queda sino dejarse querer.
Por aquí nos vemos y leemos. ¡Qué va!
Canción de la Semana 10
abril 4, 2006 § 1 comentario
Volvemos a la carga, selectos valientes lectores, con este vivo viva de Javier. Pese a la pausa (ustedes disculparán), he aquí a la Canción de la Semana 10 que espero sea solaz suficiente para los dimes y diretes de la mensocracia mundial que nos gobierna. O sea, viva quien sabe querer.
Ahora toca el turno de Rubén Fuentes (Ciudad Guzmán, 1926) de hacer acto de presencia con esta muy alegre canción. También incluímos a Mario Molina Montes, coautor de la rolita. Un clásico de clásicos, “Viva quien sabe querer” es festiva e idónea a más; tiene dentro de sus intérpretes, y quizá la versión más conocida, al mismísimo rey del falsete Miguel Aceves Mejía (donde no hay su conocido falsete pero sí un ritmo más bien norteño y con más tachún tachún) que sin duda suena bien; así también ocurre con una versión del Mariachi Sol de México, que aunque tiene unos mejores arreglos en la introducción, es igual de, digamos, lenta que aquella interpretación de Aceves Mejía.
Javier Solís, siempre Solís, hace con la canción un mejor viva. Es más rápida, más ranchera y, ciertamente, nos puede recordar a alguna canción igual de juguetona de Pedro Infante o, guardando las debidas distancias, a la de un aventurero Pedro Fernández. Es decir, que si bien podría pasar como una canción sencilla y sin grandes complicaciones, ojo, como toda canción de la inspiración de alguien como Rubén Fuentes (que sabe lo que mariachi es y ha de ser), pide que sea interpretada con una alegría y un tono de voz lo suficientemente bueno para poder cantar, precisamente, viva quien sabe querer. En resumen, tiene su chiste: y Javier lo tuvo de sobra.
La voz de Solís, tan aclamada en canciones de tipo romántico, aquí nos muestra no sólo su versatilidad sino también su perenne calidad. El tema formó parte de la película Un tipo a todo dar (Fernando Cortés, 1962) y ahí Javier, acaso muy al estilo de Infante, la actúa pero, he ahí el detalle, la interpreta en su estilo. Aquí la letra:
Viva quien sabe querer (Rubén Fuentes y Mario Molina Montes)
Más hermosa eres que el sol
y más blanca que la espuma,
hay por ai’ muchas mujeres,
pero como tú ninguna.
Por esos ojos que tienes,
un brazo me corto yo;
por tu boca de manzana
me dejo cortar los dos.¡Viva el sol, viva la luna,
viva quien sabe querer!
¡viva quien vive sufriendo
por culpa de una mujer!Así es como a mí me gustan
para compartir mi techo:
delgaditas de cintura
y abultaditas del pecho.
Dicen que al que poco pide,
poco a poco hay que irle dando,
dime a qué hora vida mía,
después ai’ me dices cuándo.¡Viva el sol, viva la luna,
viva quien sabe querer!
¡viva quien vive sufriendo
por culpa de una mujer!
En comparación con las versiones arriba citadas, me parece que la voz de Solís es más limpia, y a pesar de lo ranchero del tono sigue mostrando unos muy educados cambios de éste, pasando por jugetones y certeros —como cuando acota cómo le gustan, «abultaditas del pecho», y cuando subraya «nomás ai’ me dices cuándo». ¡Ajúa!
Y ya les digo, en mariachi suena a todo dar (al parecer últimamente la han grabado con banda… a saber), una opción más para cuando anden de fiesta y no tengan que acabar pidiendo las mismas canciones (e.g., el sobadísimo “Mariachi Loco”).
Una canción vivaz: ¡viva quien sabe querer!, ¡qué va!
Canción de la Semana 09
marzo 30, 2006 § Deja un comentario
Pedro Flores (1894-1979) hace su aparición en la SOLISMANÍA con este bello poema-sueño hecho canción, “Bajo un palmar”. Fue contemporáneo de Rafael Hernández y juntos hicieron una dupla de antología en la constelación de compositores, no sólo boricuas sino del mundo entero, oh sí. Javier Solís, como ya comentamos, grabó aquél disco Homenaje a Pedro Flores y Rafael Hernández que quedaría inconcluso pero que así saldría al mercado. Un discazo.
Entonces, les digo, como seguimos recibiendo a la primavera, después de haber esuchado “Moliendo café”, una buena continuación es este bolero caribeño, ¿a poco no? Espero que sí. Lo escuché por vez primera en voz de Danny Rivera, otro boricua de talento bárbaro, y ya después me topé con la versión de Javier. El mariachi, si me dejan acotar, es el que ayuda a Javier y logra así una versión muy propia y, claro, muy buena.
El relato del sueño es realmente alegre y vivaz. ¡Qué va!, grita después de los primeros versos, y con razón, la canción es festiva, es pues un lindo sueño feliz. Y vaya forma de rematar ese feliz final. Se entiende y se siente. Aquí la letra:
Bajo un palmar (Pedro Flores)
Yo tuve un sueño feliz
quise hacerlo una canción
y mi guitarra cogí,
puse todo el corazón
concentré pensando en ti,
volaron las palomas del milagro
y escucha dulce bien lo que escribí:Era una playa de mi tierra tan querida
a la orilla del mar…
Era que allí estaba celebrándose un cita
debajo de un palmar…
Era que estabas preciosa con el color de rosa
de tu traje sencillo y sin igual…
Era que eras novia mía y que yo te sentía
nerviosa entre mis brazos suspirar…
Era que todo fue un sueño
pero logré mi empeño porque te pude besar.Sueño de amor, sueño feliz
Sueño de amor, ¡sueño feliz!
Qué lindo es lo bonito, verda’ de Dios. Otros intérpretes más ha tenido dicha canción, yo me quedo con Solís y con Rivera; con trío suena bien, que ni qué, pero con mariachi, ya les digo, adquiere otro sabor. De Pedro Flores hay por supuesto más canciones en voz de Solís, estén pendientes. Mientras, ya saben, por aquí nos vemos y leemos. ¡Qué va!
