Retroalimentación
febrero 4, 2007 § 1 comentario
De eso se trata, cómo no, y gusto me da cuando selectísimos lectores se dan su vuelta por acá. Les cuento. ¿Recuerdan la polémica por el video-canción Sombras en la Montaña? Pues el autor del video, Juan Carlos, recién nos visitó y dejó su comentario. Enhorabuena. Luego, de más videos y sus autores, también se hizo escuchar la voz de Luis (a) Tokioyang2, autor del video con el que aproveché celebrar el año de la SOLISMANIA (toda vez que mi llamado para celebrar fue olímpicamente ignorado; chale). Por cierto que creo me leyó mal el buen Luis, pues nunca afirmé que él no fuera el autor, al contrario, lo reconocí (ahí está su mención) y por ello quise decir que, va de nuevo, si bien el video no fue creado expresamente para el cumple de la SOLISMANIA, yo me aprovechaba del video y con éste celebraba a la SOLISMANIA. Sí que sí.
Así las cosas, me encanta que ustedes dejen sus comentarios por aquí y por allá, de verdad, son bienvenidos. Ya está pues anotada como próxima canción de la semana la petición de Ismael Aguirre. Agradezco las felicitaciones y espero que entre todos sigamos dándole vida a la SOLISMANIA. Actualización de informaciónAsí es, la novedad de videos de Javier Solís disponibles es aquél de México, lindo y querido, incluído en el recién editado cedé «Las número uno (CD+DVD)», el resto de sus videos estaban ya disponibles en ediciones como «A 40 años me recordarás». La petición sigue siendo la misma: más, inédito y mejor material de Solís, ¡por vidita de Dios! Por aquí nos vemos y leemos, ¡qué va!
Un año
enero 26, 2007 § Deja un comentario
Así es, selectos lectores, hemos alcanzado ya los 365 días de este espacio en la red de redes: el blog cumple un año. SOLISMANIA, el primer blog dedicado a Javier Solís, tiene ya doce meses de estar dando lata y de ser parte del esfuerzo para hacer escuchar al Rey del Bolero Ranchero, nuestro querido Javier.
Ha habido de todo un poco, ya me dirán ustedes, a pesar de la irregularidad de mis aportes, SOLISMANIA ha cobrado vida y es ya un lugar de visitas más o menos frecuentes pero siempre valiosas. Es decir, que hay ya de por medio particulares selectos lectores que han compartido más de una vez sus opiniones e ideas y han ayudado a hacer de este espacio uno cada vez mejor. A ellos todas mis gracias. Para ellos este primer año de la SOLISMANIA.
Luego, ¿qué sigue?, lo que se deje. Pero antes de ello, ya les decía yo, un poco platicaré de lo que ha pasado en este año. Mejoras, las más posibles, ya sea en las notas o en el formato del blog; se ha intentado que la SOLISMANIA exprese lo mejor posible qué es la música de Javier Solís. Así, les cuento, no he querido hacer de este espacio uno donde únicamente sea Javier el que abra la boca (para cantar), pues para ello están ya muchos audios y videos disponibles (tanto en sus hogares como en la radio e inclusive en otros sitios amigos güeb, que linkeados están en su respectiva sección de este blog); SOLISMANIA procura ser el espacio donde además de escuchar, se hable. Así lo he procurado y, gracias mil, muchos de ustedes también, selectísimos visitantes (ya no sólo lectores). La invitación sigue abierta y mi mejor deseo es que se den más y mejores años para la SOLISMANIA.
Entonces, sobre lo que seguirá, lo dicho, lo que se vaya dando según Javier nos siga (en)cantando. Así de simple. Abierto estará y la idea de la SOLISMANIA será lograr proyectar a más público posible lo que Javier Solís puede hacer sentir o pensar.
En fin, ya me estoy alargando, la cosa nomás era avisar y celebrar, celebrar y avisar. Los dejo con un video que circula ya en la red (en youtube.com) y que espero os guste; si bien no fue creado por su autor (javiersolistv) para este nuestro cumpleaños, a la SOLISMANIA le viene como anillo al dedo. Ya saben, por aquí nos vemos y leemos..
[youtube http://www.youtube.com/watch?v=nhA64bXLt0g&feature=player_embedded]¡Qué va!
Paréntesis primaveral
marzo 21, 2006 § Deja un comentario
Pues se supone que ya, que en primavera estamos y con esto, ojalá, como escribió Jobim en sus Aguas de marzo, «se tenga una promesa de vida en tu corazón». No sé si aguas también, tomemos en cuenta que allá en la tierra de Elis Regina otro clima los gobierna y por eso el buen Jobim escribió tal loa a las aguas de marzo y su fin del verano. Pero acá, en el hemisferio norte, tenemos a la primavera llegando por estas fechas y con ella, así sea, su calor y flores. Disfruten pues, déjense querer y con la primavera hagan florecer sus mejores ánimos. Por aquí nos vemos y leemos.
Javier Solís: Un estilo de vida I
marzo 13, 2006 § Deja un comentario
Pues bien, intentaré ir poco a poco definiendo el estilo de vida de un solismaniaco. Es decir, que a estas alturas del partido, es seguro que el gusto por Javier Solís y su música deja huella no solo en la preferencia musical sino también en el estilo de vida del seguidor. O sea, en otros términos, es como aquel que gusta de Sinatra o Elvis: su forma de vida está ya marcada por ese gusto musical y es casi seguro que porta el sombrero a la Sinatra, usa lentes como Elvis o se mueve al bailar como él, por ejemplo. Creo que sí. Y claro, hablo de los fanáticos, que, ciertamente, los habrá de distintos niveles, desde aquellos que únicamente siguen al artista en su faceta como tal y otros que lo siguen, literalmente, hasta el baño.
Así las cosas, mi intento es ir descifrando, a la luz de mi experiencia, cómo puede llegar a ser un solismaniaco (o javierista). ¿Es en serio?, preguntarán, pues sí, sí que lo es (a no ser que sea producto de la gripa que me agarró sin piedad este fin de semana), y espero valga la pena el intento.
¿Cómo es, pues, la vida de un fan de Javier Solís? Ustedes, selectos lectores, me podrán ayudar, cómo no, seguramente tendrán sus muy particulares puntos de vista. Bienvenidos sean los comentarios. Empezamos.
La bohemia
No todo bohemio es solismaniaco, pero, eso sí, todo solismaniaco es un bohemio. Un bohemio particular, les cuento, pues su campo de acción incluye no solo, digamos, la trova, los tríos, el tango, los boleros, las baladas, sino también las rancheras. Espero me explique. El solismaniaco es algo así como todo en uno. Exacto, mucho lo es por esa herencia musical de Solís, que no se acotó a un género en particular. ¿Y el bolero ranchero? Pues eso, que un género musical que es bolero y ranchero es más bien uno que nos abre todo un mundo de posibilidades. Y así, pienso, fue como Solís pudo mostrar sobradamente sus dotes de artista. A nosotros, sus seguidores, nos permite valorar, sobradamente, todo ese mundo bohemio. Un mundo que es a media luz, exacto, entre sombras (¿así o más evidente el nexo con Solís?). Javier nos transporta a ese mundo de la bohemia y nos mece con su voz, nos cuenta historias y nos lleva de la mano para dejarnos flotando en esa atmósfera enrarecida de amores, pasiones, desamores, llanto, risa (¿de un payaso?), voces, aromas, luces y sombras. La bohemia según Solís.
Evaluación e ideas
febrero 28, 2006 § Deja un comentario
A manera de evaluación, creo que cerramos bien este primer mes de actividades. Si bien pudo haber más comentarios (ie, retroalimentación), los que hubo son buena señal de que esto apenas empieza y al parecer a buen paso. La invitación sigue abierta para la participación.
Por el momento retomo comentarios sobre, 1) el dueto de Javier Solís y Vicente Fernández y 2) más ideas para relanzar la figura de Javier Solís, y con ellos hilo algunas líneas. Voy.
El dueto
Por un lado se comenta que Vicente no lo hizo tan mal y que incluso merece el aplauso del respetable por aquel dueto que hizo con Solís. Por otro lado, se hace énfasis de que Chente perdió el tiempo y no tiene por qué andarse metiendo con Javier y su voz. Bien. Yo, me parece, me ubiqué con mi comentario en un punto medio. Es decir, razón hay para aplaudirle a Chente, que ni qué, pero también para pedirle (a él y a su gente) que las cosas se hagan de la mejor manera, y así creo que fue el caso de ese dueto incluído en su más reciente material: se pudo haber hecho mejor. De otro modo, como así señalan otros comentarios, no se hará patente más que una limitada interpretación musical frente al Señor de Sombras.
Cierto, Vicente buscó el homenaje y no la competencia, eso me queda claro, pero no del todo si dicho homenaje fue el mejor que él pudo haber hecho. Mi opinión es que más allá del gusto que pueda sentir por Vicente o Javier, la canción queda floja y no acaba de cuadrar. Pudo, insisto, ser de mejor modo el mentado homenaje. También es cierto que con Javier y su voz es muy difícil hacer un dueto: ésta era/es/será total e insuperable. Pero como la idea era un homenaje, pues más le valía a Chente escoger una canción donde su voz pudiera acompañar mejor (que no superar, pues no es competencia) a la de Javier.
No se juzga pues a Vicente sino a su trabajo. Que no es lo mismo. Se sabe que Vicente tiene lo suyo (nos guste o no), y por eso mismo, reconociendo lo que tiene, es que se aboga por que él y su gente hubieran ofrecido a la gente un mejor dueto. Ya lo dije, toda la tarea en realidad era de la parte de Vicente, así que no había más que escoger una mejor canción para el lucimiento de ésta y de las voces de ambos. Sigo pensando que sí era y es posible.
La película
Algún anónimo sugiere la idea de hacer una película sobre la vida de Javier Solís, y pone de ejemplo la peli de La Bamba (aquella sobre la vida de Ricardo Valenzuela). Se vale… aunque no sé si apostarle a un proyecto como ese. Es decir, no si va a quedar como aquella peli sobre la vida de Pedro Infante (ahora mismo no recuerdo el nombre) o aquellas sobre las vidas de José Alfredo Jiménez o Álvaro Carrillo. Si va a ser así, mejor que no, por vidita de Dios que no. O sea, que si van a intentar hacer una telenovela (culebrón, dicen los ibéricos) llevada al cine, pues no, no gracias. Pero, eso sí, como bien ejemplifica el anónimo, si será al estilo de La Bamba o, qué mejor, al estilo de la recién estrenada Walk the line (la vida de Johnny Cash), y otras cintas biográficas más, que sí se ocupan de la vida y esencia del cantante, pues va, así sí bailaría mija.
Tela hay, que ni qué, ya nomas sería cosa de saberla cortar. Últimamente no ha habido buenas películas de ese estilo en la cinematografía mexicana, ¿se podrá? Frida, hablando de artistas, pues fue un intento respetable, quizá por ahí pueda originarse una peli sobre el cantante Solís. Es decir, a final de cuentas, creo que bien se puede considerar la idea, no está de más y bien puede ser la punta del iceberg para un redescubrimiento y reconocimiento de la obra musical de Javier Solís. Ahora bien, que sean verdaderos actores los que interprenten a Solís (no, ni P. Montero ni A. Fernández son actores, recuérdenlo). Vale, por aquí nos vemos y leemos.
¿Desde cuándo escuchas a Javier Solís?
febrero 11, 2006 § 2 comentarios
Así fue la pregunta que me hizo mi cuate I., y de inmediato me trasladé a aquella sala donde una mujer escuchaba atenta el sonido del tocadiscos. En sus ojos había algo más que lágrimas: había tristeza y nostalgia. Yo observaba y ella escuchaba. Intenté interpretar la escena y no logré más que repetir aquella tristeza suya… pero sin saber el porqué de la mía. Ella tenía una razón, pues aquella voz de Solís la transportaba a otra época mejor donde pudo disfrutar de la compañía de un hombre bueno que desde hace tiempo había dejado de acompañarla y cuidarla; la voz de Solís era el recuerdo —acaso la imagen del hombre—, era la tristeza por aquél hombre lejano e inalcanzable. Para mí, en ese momento, era el descubrimiento de una tristeza que se depositaba de súbito en aquella mujer y que no había observado nunca antes en ella.
Momentos después volví a escuchar aquél disco ya sin el llanto y la presencia de la mujer. Lo hice repetidas veces no para encontrar los motivos de su emoción, sino para descubrir los míos. No tenía recuerdos de hombres, mujeres o momentos especiales, pero sí sentimientos que ayudados de la voz de Javier podían salir a flote (o nacer) con suma facilidad. La voz de Solís, cual anzuelo, los tomaba selectivamente, me los presentaba y eran ya míos. Magia pura. Así empezó todo, dejé de ver y oír, y comencé a observar y escuchar lo que Solís hacía. Ocurrió con aquella mujer y desde entonces conmigo.
Fue hace poco más de diez años, yo solamente contaba con aquél disco y así fue durante algún tiempo; pero después, claro, cuando más sentimientos comenzaron a necesitar de una ayuda para emerger y hacerme vibrar —vivir— Solís con más discos se instaló definitivamente en la sala y ahora soy yo el que suelo, como aquella mujer, escuchar atento el sonido de la voz de Javier. Son ya más de diez años de que Solís está presente en mi particular sala. La mujer y yo seguimos escuchando a Solís: ella ahora como aquél hombre: lejana e inalcanzable; y yo, como ella en aquél entonces: con la nostalgia de compañía y cuidado de alguien… lejana e inalcanzable.
El Rey del bolero ranchero
enero 26, 2006 § 1 comentario
Pues bien, amigos, de eso se trata, de darle vuelo a la hilacha y hacer de este espacio uno donde se le rinda homenaje a la mejor voz que México ha dado al mundo… Sí, así de tajante, ¿ya se percataron dónde están?… ¡¡Javier Solís-manía!! Así que no me vengan con que no, que sí, que más o menos, que casi, que claro que no y bla bla bla… No, aquí Javier Solís es la neta del planeta. Punto.
Ahora bien, ya que estamos de acuerdo en eso, el siguiente punto en la agenda es hacer de las palabras nuestra mejor herramienta y lograr así un bonito y decente espacio donde se hable de nuestro líder y guía espiritual. ¿Estamos? Vale. Así las cosas, ahorren los comentarios de tipo: «sí, muy bonito, canta chido», «ay, sí, claro, esa canción está rebonita», «uy, qué linda canción, súbele», «no, esa no me gusta mucho, otra», «ay no, Pedrito era mejor», etcétera. Se trata de HABLAR sobre aquello que está detrás, en y después de las interpretaciones de Javier Solís. De su obra artística. De su herencia. Tela hay, claro, las anécdotas están más que bienvenidas, pero lo importante es charlar sobre las emociones y pensamientos que nos desatan las interpretaciones del Rey del bolero ranchero, sobre el Señor de Sombras… Javier Solís. Comenzamos.